Se dice que el musical es el género más cinematográfico de todos, aunque proceda del teatro, se caracterizan por mezclar fantasía y realidad sin ningún tipo de complejo. En los musicales, todo es posible y la mejor manera de disfrutarlos es dejándose llevar por esa unión de música, luz y color a un paraíso donde todo el mundo sabe cantar y bailar de maravilla.
Aunque últimamente los musicales llegan con cuentagotas al cine, la verdad es que fueron famosos durante los años 30, 40 y sobre todo los 50. Los grandes musicales de Broadway se llevaron al cine y fue la época dorada de los actores del género como Fred Astaire, Ginger Rogers, Gene Kelly o Mickey Rooney. El musical por excelencia es el americano, que se caracterizaba por sus historias optimistas y un poco frívolas, donde la trama y los personajes eran sólo la excusa para llevar a cabo espectaculares números musicales.