Platos chinos con salsa hispanohablante

El programa "Escuela de Sabores" -un programa de telerrealidad en el que hispanohablantes compiten por hacer los mejores platos de comida china tradicional- lanza mañana su segunda edición, centrada en la picante gastronomía que humea en los restaurantes y casas de la ciudad de Chongqing (centro).

Esta segunda temporada del programa en el canal en español de la televisión estatal china CCTV contará con cuatro participantes, que aprenderán a cocinar la comida extremadamente picante de Chongqing, donde el rojo de las guindillas inunda platos y boles.

"En China tenemos ocho escuelas de comida y la sichuanesa es muy importante", explica el chef Dule -el encargado de educar a los participantes del programa, que tienen en común no ser cocineros profesionales de comida china- en declaraciones a Efe, además de matizar que este tipo de gastronomía tiene "muchos más sabores" aparte de su famoso picante.

Para mostrar estos matices, los participantes prueban los diferentes ingredientes uno por uno, antes y después de cocinarlos, para diferenciar texturas y entrenar su paladar.

Para ello, también deben superar algunas pruebas, donde los conocimientos gastronómicos se mezclan con los sociales, ya que en el programa no se aprende "sólo hacer platos, sino la cultura", explica la productora de "Escuela de Sabores", Song Yang, a Efe.

Para ello, los participantes deben llevar a cabo otras actividades diferentes, como ir al mercado de Chongqing a buscar ingredientes -entre los que se encuentran decenas de variedades de guindillas- "sin ayuda de fotografías", explica Yang.

"La comida es la parte de la cultura china con más influencia en el resto del mundo", apunta Wang Yu -directora de CCTV en español-, quien cree que la popularidad de esta gastronomía puede suponer un enganche para atraer espectadores hispanohablantes, que se adentren en China desde una nueva perspectiva.

Además, los platos chinos "por sus colores, son muy adecuados para mostrarse ante las cámaras", afirma Wang, quien cree que el atractivo estético también es un punto fuerte ante las audiencias.

Los participantes del programa con los que habló Efe se mostraron muy satisfechos de su experiencia, y apreciaron de manera especial el conocimiento gastronómico que les ha aportado participar en el programa.

Además, consideran que la mezcla entre explicaciones culturales y aprendizaje culinario, además de su nuevo conocimiento acerca del origen de los diferentes platos que han cocinado, les ha aportado una visión más profunda del país donde viven.

"Ahora valoro la cocina, la técnica, y entiendo cómo se desarrolla el plato", asegura la española Mónica Orenes, que -como los otros concursantes- destaca que el programa le ha servido para entender el trabajo y artesanía que hay detrás de cada receta.

"El secreto es la preparación y los cortes, que son muy difíciles, muy finos", apunta Iris Bula, una concursante panameña, panameña, algo en lo que coincide la venezolana Karla Zapata, que considera que los "tiempos de cocción y la intensidad del fuego" son elementos claves, que en muchos casos funcionan con patrones distintos a los conocidos en Europa o Latinoamérica.

"Si te saltas un paso sabe completamente diferente", advierte la ecuatoriana Johana Gómez, quien considera que -aparte de aumentar sus artes culinarias- este programa le ha permitido "acercarse un poco más" a la extensa cultura china.

En ediciones anteriores del programa, los participantes también mezclaron elementos de la cocina con la cultura: por ejemplo, visitaron templos taoístas y aprendieron de la dieta que esta religión promueve; o visitaron Qufu, la ciudad del filósofo Confucio, de la que toda una escuela de gastronomía se ha basado en sus conocimientos. 

Curiosidades, videos, noticias y más de la Copa Mundial ¡AQUÍ!

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes