Mi perro ha comido huesos de pollo, ¿Qué síntomas debo vigilar?

El corazón se te acelera cuando escuchas a lo lejos el ruidito de la basura y no ves a tu mascota cerca de ti. Sí, tu querido firulais ha corrido a comerse los indeseables huesos de pollo que tiraste en la basura. Lo primero que le dices es que suelte eso, pero para él es señal de masticar más rápido y en menos de un segundo ya se ha tragado casi sin masticar las astillas de los huesos. ¡Nooooo, auxilio!

Lo primero que debes vigilar a partir de ese momento es si vomita sangre o no siempre va a ser sangre, puede vomitar como bilis, o de un color semi transparente con amarillo. 

También puedes ver un comportamiento extraño para poder hacer sus heces, si notas que se le dificulta y camina raro, lo más probable es que tenga una astilla enterrada entre las heces que no permita la correcta salida. A mi perro de raza Shih- Tzu le sucedió, tuve que llevarlo al veterinario porque ya estaba sangrando por el ano al intentar hacer sus necesidades.

Los veterinarios reprueban totalmente la ingesta de huesos en los perros, porque en el peor de los escenarios, una de esas astillas se le clave en algun intestino o parte importante de su organismo, lo que ocasionaría inmediatamente su muerte y ni te darías cuenta.

Para próximas prevenciones, echa los huesos en una bolsita aparte y cierrala muy bien, esa bolsa depositala en la basura. Así te asegurarás de que no vuelva a suceder.

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