Una última petición, “una segunda oportunidad”

El amor no es algo que salgas por allí y lo encuentres, todo inicia cuando menos lo esperas con una mirada que te atrae y te provoca conocer más de esa persona; esa sola mirada te deja marcado porque idealizas cosa que te gustaría que pasaran. Con el tiempo esas miradas, se convierten en palabras, encuentros, tomarse de las manos y besos. Todas esas cosas que nos hacen sentir las personas más especiales del mundo.

Fin del enamoramiento

Pero he aquí un dilema, esas cosas no se mantienen solas por un largo tiempo y cuando no lo haces, uno de los miembros de la pareja puede entrar en un estado de extrañar esos primeros días de “enamoramiento”, mientras que el otro puede estar “a gusto” por como están.

Rompimiento

Cuando menos lo esperas la persona que sufre ese bajón amoroso colapsa y te pide que se tomen un tiempo. Por el otro lado, la persona que vivía bien en la rutina, puede entrar en un estado de “shock” pues por su cabeza nunca pasaba enfrentarse a una situación como esta. Cuando existe una ruptura, el cerebro produce químicos asociados a la angustia, depresión y estrés.

En el limbo emocional

Uno de los dos puede estar más tranquilo porque ya venía sintiendo la fricción en la relación, el otro miembro de la relación se dé cuenta muy tarde de lo que ha provocado y allí toma sentido la frase que necesitamos de los golpes de la vida para darnos cuenta que nos equivocamos. Pero hay algo que te mantiene en pie, te dices “no existe otra persona con la que quieras estar si no es ella”.

La anhelada segunda oportunidad

Estamos acostumbrados de escuchar y leer, que no hay vuelta atrás en un rompimiento, pero porque nadie dice que sigas luchando por esa persona que amas y que estarías dispuesto a remediarlo todo para hacer mejor las cosas. Para ello, analizas las cosas que hiciste o dejaste de hacer que provocaron dejar la relación. Aprendes a que esas “cosas pequeñas” (tomarse de las manos, besos, un Te Amo) tienen un gran valor emocional en tu vida y que comienzas a extrañar. El tiempo es un factor determinante ya que la espera se puede tornar una eternidad.

Respetando los tiempos

Si hubo amor verdadero en esa primera oportunidad, de seguro hay una luz de esperanza en un retorno en la relación. Es cuestión de que ambos centren sus ideas y terminen dándose cuenta que no hay otra persona más importante para ti que tu “ex-reciente”. Nos aferramos que tiempo haga de su parte para esperar una respuesta positiva.

Pues si no se da…

La vida tiene giros que no esperas, y si las cosas no resultan, no es el fin del mundo, salir adelante es difícil, tienes que trabajar tu mente para superarlo y poder dedicarte a ti mismo; pero estas claro que no quieres llegar a este punto de la historia.


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