Montes del Queguay, el bosque "donde confluyen los ensueños"

Calmas lagunas contrastan con rápidos, rodeados por el bosque nativo más extenso de Uruguay, un paisaje de más de 400 kilómetros cuadrados que conforma el área protegida de Montes del Queguay, del guaraní "donde confluyen los ensueños", uno de los paraísos escondidos del país suramericano.

Ubicada en el departamento de Paysandú, próxima a las termas de Almirón, en el litoral oeste del país, la prácticamente intocada reserva natural abarca toda la cuenca del río Queguay, una de las pocas regiones del país que no cuenta con centros urbanos y cuya producción agrícola es moderada.

En este conjunto de ecosistemas, entre los que se encuentran bañados, pajonales y arroyos, se puede encontrar una numerosa fauna y flora, ya que el monte es un santuario de especies vegetales autóctonas y de animales en peligro de extinción, como el carpincho, considerado el roedor más grande del mundo.

Además, fue entre sus bosques donde vivieron los últimos charrúas, grupo indígena local exterminado el 11 de abril de 1831 por parte de tropas gubernamentales comandadas por el primer presidente constitucional de Uruguay, José Fructuoso Rivera y Toscana.

El episodio, conocido como matanza de Salsipuedes, se dio a las orillas del arroyo Salsipuedes Grande, en el departamento de Tacuarembó (norte), muy cerca de la reserva natural.

Más allá de la historia del país, Queguay ofrece a sus visitantes una serie de actividades al aire libre, como el canotaje, que permite a los más aventureros remar contra la corriente en una travesía por dentro de los montes indígenas, donde las aguas cristalinas del río descubren cardúmenes de dorados y carpas.

También es posible realizar senderismo, ideal para los amantes de la naturaleza que quieren apreciar las poblaciones de aves y la fauna que abunda entre los arbustos y las márgenes del río.

Aunque está prohibido cazar en la reserva, la pesca sin fines comerciales está permitida mientras que no se usen "trasmallos", un tipo de red que se coloca de un margen a otro del río y que resulta devastadora en las poblaciones de peces.

Para no comprometer el ecosistema local la capacidad de visitantes es limitada, por lo que las actividades turísticas que se ofrecen en el lugar no se destacan por su masividad.

Otro atractivo de Montes del Queguay es que no es un destino estacional. La vegetación tupida del monte nativo crea un microclima que mantiene una temperatura promedio de 18ºC, fresco en verano y no muy frío en invierno, lo que lo hace un lugar ideal para visitarse durante todo el año.

Las características únicas de esta región llevaron a que el Gobierno uruguayo la incluyera en 2014 dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), lo que establece una serie de limitaciones a la producción y explotación de recursos en todo su entorno, con la intención de preservar la biodiversidad del lugar.

Montes del Queguay se encuentra dentro del llamado Corredor de los Pájaros Pintados, un área integrada por cinco departamentos del litoral oeste de Uruguay y que hoy representa una de las cinco grandes regiones del país.

"El Corredor de los Pájaros Pintados es una propuesta en el marco de un proyecto de descentralización y de trabajo en regiones. (...) Tiene una larga historia en el turismo termal, a la que le hemos ido incorporando esta oferta de turismo en la naturaleza, cultural y también histórica", detalló a Efe la ministra de Turismo, Liliam Kechichian.

Por su parte, el guía local Carlos Urruti, que trabaja desde hace más de 30 años en el área, destacó a Efe el potencial turístico que conlleva la integración de Montes de Queguay al SNAP.

"Si uno lo mira como desarrollo local creemos que es un elemento muy interesante, hay empresas e inversores que ven esa posibilidad", concluyó.

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