ESPAÑA 2016 - 

Las mujeres se abren hueco en las procesiones de la Semana Santa española

Las españolas se van abriendo paso en la pugna por poder acarrear alguno de las pesadas imágenes de Cristo o la Virgen durante la Semana Santa, algunas de cuyas procesiones se desarrollan desde hace varios siglos.

Sevilla, Cuenca o Málaga son algunos de los destinos más solicitados por los turistas y donde se viven algunas de las procesiones religiosas más famosas de España.

En ellas empiezan a ocupar cada vez más sitio las mujeres, una tarea nada fácil en un mundo tradicionalmente de hombres.

Son los "costaleros", lo que a sus espaldas transportan las tallas o pasos por las calles de las ciudades durante toda la semana, con especial relevancia en las noches del jueves y el viernes.

La sevillana María Jesús Márquez es la única mujer en la cuadrilla de costaleros de Gerena que saca por las calles la imagen de Nuestra Señora del Rosario y este año será su tercera experiencia, aunque ella se benefició de que a su cofradía le hacían falta brazos.

En la vecina Lepe (sur) está la imagen de Nuestra Señora del Amor, que puede presumir de tener a la cuadrilla completa de mujeres costaleras

En otras localidades de la provincia de Huelva ya se ha extendido la presencia de mujeres, mientras que en Sevilla la primera cuadrilla de costaleras salió en 2007, aunque entonces no fue en una procesión de Semana Santa, sino en julio.

Algunas de las celebraciones religiosas de estos días tienen un interés especial, pues permiten sacar a la calle imágenes con un gran valor artístico, que se remontan incluso a la época renacentista.

Tallas de los siglos XVI y XVII forman parte del patrimonio de numerosas parroquias españolas, que sólo abandonan una vez al año, para ser paseadas por las calles por los creyentes.

No obstante, dado el elevado valor histórico y artístico de esas piezas, el menor riesgo de lluvia hace que se vuelvan a guardar dentro de los templos, para evitar daños a las imágenes.

Otras son famosas por los penitentes que desfilan, como en Valverde de la Vera (oeste), donde están los "empalaos", que se cubren el torso desnudo con una soga de esparto que da vueltas alrededor del cuerpo, mientras sobre los hombros se colocan maderas de dos metros de largo en las que el los hombres extienden sus brazos en forma de cruz.

En Loja (sur) están los Incensarios, una formación de ocho hombres ataviados con capirotes (sombreros alargados) de raso y seda cubiertos con cristales, en una tradición registrada ya en 1765.

En Cuenca (centro)la madrugada del jueves es la de la procesión Camino del Calvario, que este año celebra su 400 aniversario y conocida como "la de las turbas", que representa a la multitud que insultaba e increpaba a Cristo cuando iba camino de su crucifixión.

Y en San Vicente de la Sonsierra (La Rioja, norte) tiene lugar la la flagelación de los "picaos", un ritual del que hay constancia en el siglo XVI y en el que una treintena de penitentes se azotan la espalda entre 800 y 1.000 veces en veinte minutos para expiar sus culpas.

Aunque el foco de atención está en Sevilla, donde está noche tiene lugar la "madrugá", cuando varias procesiones de distintas cofradías se reparten por la ciudad durante toda la noche, unas en silencio y otras bajo el redoble de los tambores, pero todas con sus penitentes ocultos.