NUEVA YORK 2017 -  4 de febrero 2017 - 12:17hs

Jenkins y Chazelle dos jóvenes directores en los Oscar

Este año en el centro de la contienda de los Oscar se encuentran dos cineastas treintañeros con todo un futuro por delante: Damien Chazelle, la revelación de 32 años detrás de "La La Land", y Barry Jenkins, el director y guionista de "Moonlight" de 37 años. Entre las dos películas acumulan 22 nominaciones a pesar de que las edades de sus directores suman menos que las de Martin Scorsese o Steven Spielberg.

Es raro que jóvenes directores lleguen a tales alturas. Si Chazelle, el favorito, se lleva la estatuilla al mejor director, sería el de menor edad en obtenerla en la historia de los Oscar. Si Jenkins lo logra sería el más joven desde que Sam Mendes lo consiguió en el 2000 por "American Beauty" a los 34 años, y aún más significativamente, sería el primer cineasta de raza negra en obtener el premio. Lo que está asegurado es que el resultado será histórico de una u otra manera en caso de que ganen.

Durante la temporada de premios ambos se han topado en varias ocasiones, Chazelle y Jenkins (cuyos guiones también están nominados) han expresado su respeto y admiración mutuos. Si son rivales en los Premios de la Academia no actúan de esa forma.

"Es agradable tener a alguien de tu generación para verlo del otro lado de la sala y decir 'esto es una locura ¿verdad?''', dijo Jenkins. "Sí, esto es una locura".

Sus caminos se han cruzado antes. Ambos estrenaron sus óperas primas, "Medicine for Melancholy" de Jenkins y "Guy and Madeline on a Park Bench" de Chazelle, casi al mismo tiempo, a finales de 2008 y comienzos de 2009. Después los planes para la segunda película de Jenkins se estancaron y Chazelle, quien quería que "La La Land" fuera su segunda película, se vio obligado a cambiarla por "Whiplash", que lo presentó ante el mundo al ser nominada al Oscar.

"He admirado a Barry Jenkins desde 'Medicine for Melancholy''', dijo Chazelle. "Definitivamente creo que el futuro del cine está en buenas manos con él. Creo que es uno de los mejores cineastas en el planeta".

Son cineastas muy diferentes. Jenkins, cuya película tiene ecos de su juventud en Miami, posee un talento raro para el lirismo y una impresionante intimidad. Chazelle, quien estudió en Harvard, hijo de académicos y exbaterista de jazz, hace películas con una musicalidad deslumbrante que oculta asuntos más oscuros sobre el arte y la ambición.

Claramente son creadores de cine de autor al expresar una visión personal con una conciencia profunda sobre su lugar en la historia del cine. (Hay que ver a Jenkins emocionado en las oficinas de Criterion Collection). Cameron Bailey, director artístico del Festival Internacional de Cine de Toronto, ha programado las dos películas de Jenkins y dos de las de Chazelle. El hecho de que ambos han adoptado la historia del cine al tiempo que descubren su propia voz, es prueba "de un futuro saludable para las películas".

"Lo que me parece más alentador es que ambos son cinéfilos", dijo Bailey. "Han visto muchas películas, crecieron inmersos en las películas y eso se hace evidente. Se pueden ver los musicales clásicos, y no sólo lo musicales de Hollywood, sino los franceses y de todas partes del mundo, en 'La La Land'. Y en 'Moonlight' puedes ver la influencia de la que ha hablado Barry, de Claire Denis, de Hou Hsiao-hsien, de Wong Kar-wai, de mucho cine europeo y asiático".

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