Los trabajadores de Petrobras se van a huelga por despidos en una planta y la venta de activos de la empresa

AFP

Una huelga de trabajadores de Petrobras contra despidos en una planta y la venta de activos de la empresa acentúa desde hace 18 días la presión sobre la petrolera estatal brasileña, que trata de frenar el movimiento con recursos legales e incentivos laborales.

Tras varios reveses judiciales, los huelguistas obtuvieron este martes una victoria, cuando el tribunal laboral que está mediando el conflicto determinó que los despidos queden suspendidos hasta la próxima audiencia entre empleados y la empresa, dentro de dos semanas.

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La huelga se inició el 1º de febrero tras el anuncio de cierre de una fábrica de fertilizantes de la empresa ANSA, una subsidiaria de Petrobras en el estado de Paraná (sur), con el consiguiente despido de cerca de 400 empleados fijos y 600 tercerizados.

El tribunal de Paraná también determinó que el sindicato de la fábrica solicite a los demás trabajadores el cese de la huelga a nivel nacional hasta la próxima audiencia.

De acuerdo con la Federación Única de Petroleros (FUP), que aglutina diferentes sindicatos del sector, 21.000 obreros (un tercio de la plantilla total) adhirieron a la huelga en 121 unidades de la firma, entre plataformas, refinerías, fábricas y sedes administrativas.

"La presión de los petroleros, en huelga nacional hace 18 días, fue fundamental para asegurar esta importante conquista", informó en un comunicado la FUP, que sin embargo no determinó el fin de la huelga por considerar que la empresa viola otros aspectos del acuerdo colectivo con los trabajadores y que se trata de una decisión provisoria.

Líderes sindicales se reunirán el miércoles en Rio de Janeiro para definir "los próximos pasos" de la huelga, añadió la FUP, que define la paralización como la mayor de la categoría desde 1995, cuando pararon por 32 días.

La víspera, un juez del Tribunal Superior del Trabajo (TST) determinó el lunes que la huelga es "ilegal" y tiene "motivación política", y fijó una multa diaria de hasta 500.000 reales (alrededor de USD 115.000) para los sindicatos que no acaten su fallo.

Además, autorizó a Petrobras a sancionar a los funcionarios que no regresen a trabajar.

Pero nada de esto desmovilizó a los trabajadores.

"Es el mayor movimiento huelguista de los petroleros desde 1995", dijo a la AFP Alexandre Finamori, portavoz de la FUP, durante una manifestación de un millar de obreros frente a la sede nacional de la estatal en el centro de Rio de Janeiro.

Además del incumplimiento del acuerdo colectivo en la fábrica de Paraná, los trabajadores también denuncian de forma general la política de venta de activos iniciada por la estatal en 2015 para recuperarse de la grave crisis en la que se vio involucrada con el megaescándalo de corrupción "Lava Jato" y por la caída de los precios del crudo.

Petrobras no comenta el número de huelguistas, pero asegura que el movimiento no ha afectado la producción gracias al empleo de recursos humanos de contingencia, incluyendo la contratación de funcionarios tercerizados, y a los petroleros que no adhirieron a la paralización.

Según datos de la compañía, Petrobras tiene unos 60.000 efectivos en plantilla.

La empresa comunicó a sus empleados el 12 de febrero que adelantaría para fines de este mes el pago de una parte del bono anual por buen desempeño, previsto para mayo.

Petrobras divulgará el miércoles sus resultados de 2019.La estatal registró en 2018 su primer beneficio neto anual en cinco años, de 25.800 millones de reales (7.058 millones de dólares al cambio promedio de ese año).

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