Ngozi Okonjo-Iweala, nueva directora de la OMC.

AFP

La nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala se convirtió este lunes en la primera mujer y la primera africana al frente de la Organización Mundial del Comercio (OMC), una institución casi paralizada.

Ngozi Okonjo-Iweala primera mujer nombrada jefa de la OMC

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"Los miembros de la OMC acaban de acordar nombrar a la doctora Ngozi Okonjo-Iweala como próxima directora general de la OMC. La decisión se tomó por consenso durante una reunión especial del Consejo General de la organización hoy", anunció la institución.

"La doctora Okonjo-Iweala se convertirá en la primera mujer y en la primera africana al frente de la OMC. Asumirá sus funciones el 1 de marzo y su mandato, renovable, expirará el 31 de agosto de 2025", agregó la organización, de 164 países miembros y con sede en Ginebra.

"Una OMC fuerte es esencial si queremos recuperarnos plena y rápidamente de la devastación causada por la pandemia de covid-19", declaró Okonjo-Iweala, de 66 años, tras su nombramiento.

"Nuestra organización enfrenta numerosos desafíos pero trabajando juntos, colectivamente, podemos hacer la OMC más fuerte, más ágil y mejor adaptada para las realidades actuales", añadió.

Ngozi Okonjo-Iweala era la única candidata que quedaba en la carrera, gracias a un amplio consenso y al apoyo de la Unión Africana y la Unión Europea, así como de Estados Unidos tras el cambio de autoridades.

A finales de octubre, el gobierno del expresidente estadounidense Donald Trump, que en cuatro años había hecho todo lo posible por debilitar a la organización, bloqueó el consenso que se esbozaba en torno a la nigeriana.

"No fue escogida por ser una mujer o porque es de África, sino porque (...) sobresalía como la candidata con las mejores calificaciones, experiencia y cualidades para esta tarea ardua", dijo a la AFP un diplomático europeo.

Dos veces ministra de Finanzas y titular de la cartera de Relaciones Exteriores de Nigeria durante dos meses, Okonjo-Iweala comenzó su carrera en el Banco Mundial en 1982, donde trabajó durante 25 años. En 2012 no logró convertirse en presidenta de esta institución financiera y el cargo recayó en el estadounidense-coreano Jim Yong Kim.

Ahora estará al frente de una institución que, desde su creación en 1995, ha sido dirigida por seis hombres: tres europeos, un neozelandés, un tailandés y un brasileño.

"Estados Unidos está impaciente para trabajar con la doctora Okonjo-Iweala para garantizar que esta institución esté a la altura de todo su potencial como un organismo que promueve el crecimiento económico justo en el comercio", afirmó el diplomático estadounidense David Bisbee en la reunión del lunes.

Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que se trataba de "un momento histórico para el mundo entero" y prometió todo el apoyo para la nueva responsable de la institución.

"Felicidades a mi amiga Ngozi Okonjo-Iweala, que se ha convertido en la primera mujer directora general de la OMC", tuiteó Christine Lagarde, primera presidenta del Banco Central Europeo y exdirectora del FMI, alabando "su voluntad firme y su determinación (que) la llevarán a impulsar sin descanso el libre comercio en beneficio de las poblaciones de todo el mundo".

"Más que nada" para dirigir la OMC se necesita "audacia, coraje", dice ella a quienes consideran que le faltan conocimientos técnicos en un medio regido por normas bizantinas.

El arrojo será fundamental para sacar a la OMC, la única organización internacional a cargo de las reglas que rigen el comercio entre países, de su crisis casi existencial.

La pandemia ha dejado a la vista de todos las fracturas provocadas por la liberalización del comercio mundial, desde la excesiva dependencia de cadenas de producción dispersas, hasta los excesos de la deslocalización industrial o la fragilidad del tráfico comercial.

A mediados de octubre, Okonjo-Iweala dijo que quería fijar dos prioridades para demostrar que la OMC es indispensable.

Quiere presentar en la próxima conferencia ministerial un acuerdo sobre subvenciones a la pesca, que se encuentra en punto muerto, para demostrar que la OMC aún puede producir progresos multilaterales. Y además se propone reconstruir el órgano de solución de controversias (el tribunal de la OMC) que fue torpedeado por el gobierno de Trump.

Recientemente instó a la OMC a centrarse en la pandemia de covid-19. Sus miembros están divididos sobre la conveniencia de eximir de derechos de propiedad intelectual los tratamientos y vacunas anticovid para hacerlos más accesibles.

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