EEUU Cine -  21 de agosto 2019 - 11:56hs

"Der Junge muss an die frische Luft ", risas y penas de un cómico vocacional

Caroline Link, una de las tres únicas mujeres que ha ganado el Oscar a la Mejor Película Extranjera por "Nirgendwo in Afrika" (2002), dedica su séptimo largometraje "Der Junge muss an die frische Luft" a mostrar las luces y las sombras del cómico Hape Kerkeling, un icono del humor alemán de "espíritu universal".

"Mucha gente creció en la época de los años 70 y tiene muchos recuerdos; sin embargo, es una etapa que ha sido poco tratada en el cine alemán", comenta Link en una entrevista telefónica con Efe.

"Fue una época muy especial, la de la posguerra alemana, y me cautivó mostrarla desde el punto de vista de una familia no muy intelectual, como era la de Hape, porque no tenía nada que ver cómo se vivía en las grandes ciudades con la rutina de las provincias", explica la directora.

"Entonces, en las ciudades se hablaba del terrorismo, y de política, pero en las familias rurales la gente vivía intentando superar como podían los traumas de una guerra de la que no se hablaba", precisa Link.

Así, "Der Junge muss an die frische Luft" dramatiza la peculiar vida de Kerkeling, criado básicamente por sus abuelos, una de los cuales era una mujer profundamente moderna y tolerante que empujó la creatividad de un niño diferente que tuvo que afrontar momentos muy dolorosos y traumáticos.

Era la posguerra, en la República Federal de los años 60 y 70, y el niño comenzaba a despuntar por su facilidad para hacer reír a los demás, una facultad que cultivó por un motivo muy especial: su madre sufría episodios de depresión profunda y él se desvivía por hacerla sonreír.

"El humor de Hape tiene unos límites muy claros de la burla; él es un imitador que maneja muy bien el lenguaje y sabe muy bien como reírse de la gente, les observa y caricaturiza -precisa Link-, pero nunca con mezquindad. La calidad del humor es muy importante, ya sea para enfrentar a la gente con la verdad o para que aguante las críticas", considera.

Es la primera vez que Link hace una película utilizando un guion no escrito por ella, en este caso adaptado por Ruth Thoma sobre las memorias autobiográficas del humorista, a quien la directora alemana no conocía personalmente. "Me sorprendió que alguien tan conocido por sus chistes en Alemania hubiera tenido una infancia tan traumática", ha dicho.

Pero Link deja su sello en esta cinta, donde hay otros muchos temas que ella aborda con delicadeza: el primer cara a cara del niño con la muerte, la de su abuela favorita; un inicio de bulling que Hans-Peter (siempre aludido por su familia con el nombre completo) ataja gracias a que hace reír a sus agresores; el suicidio de la madre, las ausencias del padre, la decadencia de los abuelos...

Hoy, Kerkeling -cuya imagen real cierra la película- es "superpopular, sobre todo por un personaje que hace que es un maestro de escuela gruñón y cascarrabias".

Autora de cintas tan dramáticas como "Nirgendwo in Afrika", o "Jenseits der Stille", con la que también estuvo nominada a los Óscar en 1996, Link afirma que sólo le gusta la comedia "si se hace con cierta profundidad" y respetando "los altibajos que tiene la vida", como sucede con ""Der Junge muss an die frische Luft", que se estrena este viernes 23 de agosto.

Link ha confesado a Efe que "al principio" del movimiento #MeToo "no veía mucho sentido" a la discriminación positiva hacia las mujeres en la cinematografía de su país. "Hasta que me paré y me puse a estudiar las cifras. La cantidad de mujeres en cargos importantes es tan baja -comenta, enfadada- que hoy soy yo quien empujo a las mujeres a que aprovechen cualquier oportunidad que se les presente".

"A mis alumnas les animo a no ser 'majetonas' y buenas chicas, sino luchadoras para conseguir sus deseos, amables y simpáticas, sí, pero a por lo tuyo", dice, rotunda, entre risas.