FRANCIA Cultura -  17 de febrero 2021 - 13:37hs

Delphine de Vigan: "No es fácil expresar gratitud, aunque digamos gracias"

Barcelona, 17 feb (EFE).- Después de "Las lealtades", la escritora francesa Delphine de Vigan vuelve con otra novela breve, "Las gratitudes", en la que reflexiona sobre lo "complicado" que es dar las gracias y lo difícil que es "expresar gratitud".,Desde una de las estancias de su casa de París, en una rueda de prensa telemática con periodistas españoles y americanos, la novelista comentó que en su exploración "minimalista" de cuestiones relacionadas con todo lo humano, ahora quería, mediante un

Después de "Las lealtades", la escritora francesa Delphine de Vigan vuelve con otra novela breve, "Las gratitudes", en la que reflexiona sobre lo "complicado" que es dar las gracias y lo difícil que es "expresar gratitud".

Desde una de las estancias de su casa de París, en una rueda de prensa telemática con periodistas españoles y americanos, la novelista comentó que en su exploración "minimalista" de cuestiones relacionadas con todo lo humano, ahora quería, mediante una forma "breve, firme y sencilla, explicar algo grande y potente".

Publicada por Anagrama y Edicions 62, en "Las gratitudes" narra los últimos días de vida de una anciana, Michka Seld, una mujer que ingresa en una residencia, que va perdiendo el habla por una afasia, ella, que había trabajado con la palabra durante años.

Desde ese lugar, el lector conocerá, gracias a la voz de Marie, una mujer que le debe mucho desde que la cuidaba de pequeña, y de Jérôme, su logopeda, cuál es su último deseo antes de morir: encontrar, si es posible, al matrimonio que durante los años de la ocupación alemana la salvó de morir en un campo de exterminio.

De Vigan, autora de las premiadas "Nada se opone a la noche" y "Basada en hechos reales", afirma que con los años se ha dado cuenta "de que a menudo en la vida es complicado decir gracias. Lo decimos veinte veces al día, pero de una manera trillada, sin saber expresar gratitud".

A su juicio, "saber dar unas gracias sinceras suele ser complicado, no es fácil expresar gratitud, y, a veces, no tenemos tiempo de darlas a alguien que pensamos que las merece, porque desaparece".

El relato, que tuvo un primer esbozo como texto teatral llegándose a representar en un festival parisino, muestra cómo Michka, que ya ha asumido que está al final de su vida, "quiere saldar una deuda, dar esas gracias que no ha pronunciado", lo que espera conseguir con esas personas más jóvenes, Marie y Jérôme.

En parte, entiende su autora, Michka está luchando para "ralentizar" su final, en el que Marie buscará encontrar a las personas que le ha dicho, mientras que con Jérôme quiere hablar, más que hacer ejercicios de logopedia, porque "hablar es una manera de luchar".

El personaje de la protagonista, reconoce su creadora, está inspirado en una tía suya "que -confiesa- desempeñó un papel muy importante en mi vida y por quien sentía una profunda gratitud, que espero haber expresado antes de que falleciera a los 99 años".

Su tía, no lo esconde, "compensó muchas carencias familiares" y se ocupó de ella y de su hermana Manon cuando eran pequeñas, aunque advierte de que en la obra "hay mucha ficción, porque ella no era ni correctora, ni judía, sí era muy intelectual y había leído mucho, aunque era autodidacta".

Al igual que el personaje de "Las gratitudes", perdió el habla, pero a diferencia de Michka, lo hizo totalmente.

Justamente, una de las particularidades de la obra es que esta mujer cambia las formas de mucho de lo que pronuncia, por lo que, en esta ocasión, De Vigan redactó una "guía precisa" explicando a los traductores, en este caso Pablo Martín Sánchez y Jordi Martín Lloret, los juegos de palabras que hay, los neologismos que ha creado o para indicar que un determinado lapsus del personaje podía significar miedo o revelar algo de su pasado.

En Francia se publicó antes del confinamiento e incide en que la pandemia puso el foco en el trabajo de los asistentes sanitarios, los médicos, las enfermeras, todas las personas que se ocupan de los otros y también "en lo que sucede en las residencias de gente mayor, un tema que se ha abordado muchísimo, porque muchos de estos centros han sido cuestionados".

A su juicio, en estos últimos meses, sobretodo, se delibera sobre "cómo se trata a las personas mayores, la soledad profunda en la que se han encontrado, especialmente, cuando nadie podía entrar en las residencias".

Acompañada por las editoras Isabel Obiols y Pilar Beltran, Delphine de Vigan precisa que pensó que este libro formaría parte de una trilogía, con la que también quería aproximarse a las ambiciones, pero "por el camino se impuso otro libro, distinto, que no podía entrar en este marco, en esta forma minimalista, con lo que me lancé a otra novela totalmente distinta".

Este libro se publicará en su país el próximo día 4 de marzo con el título de "Los niños son el rey" y, después, "tal vez vuelva a la tercera parte para cerrar el círculo".

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