EEUU Música -  29 de marzo 2021 - 13:48hs

Demi Lovato culpa a la fama de su "estrés post traumático"

La estrella de la música ha revelado que sus problemas de depresión y ansiedad, muy ligados a su ya superado consumo de drogas, se remontan a sus años como ídolo adolescente de la factoría Disney

La cantante Demi Lovato sigue ahondando en los dramas y miserias que se han venido sucediendo a lo largo de su vida desde que alcanzara la fama en plena adolescencia y en el seno de la factoría Disney. Con motivo del estreno de su más reciente documental, 'Dancing with the Devil', en el que reflexiona abiertamente sobre los efectos de esa sobredosis que casi le cuesta la vida en 2018, la intérprete no ha dudado en echar públicamente la vista atrás para establecer conexiones entre sus abusos con las drogas, así como otros problemas de conducta, y aquellos "traumas" que explican tan dolorosas consecuencias.

En su última entrevista, la estrella del pop ha revelado que los niveles de fama y escrutinio que acumulaba a finales de la década de los 2000, cuando ya se había consagrado como una de las figuras más queridas del público televisivo infantil, acabaron desembocando en un síndrome de estrés post traumático cuyos efectos se fueron haciendo cada vez más notorios con el paso de los años. Esa "hipervigilancia", como la ha definido ella misma al hacer referencia al hostigamiento de la prensa más sensacionalista o a la obsesión de ciertas personas por sacarle una foto en la vía pública, le ha hecho sentirse constantemente observada y, sobre todo, juzgada.

"Al principio no me lo podía creer, no me imaginaba que pudiera haber llegado a tanto. Pero luego, mi terapeuta me explicó que todo es resultado de esa hipervigilancia a la que estoy sometida desde hace tantos años. Puedo escuchar el 'click' de un teléfono a varios metros de distancia, puedo sentir perfectamente cuándo alguien saca su móvil para tirarme una foto. Eso es hipervigilancia y produce una gran presión", ha explicado la artista en conversación con la revista del dominical Sunday Times.

Asimismo, la popular artista ha querido incidir en el significativo daño anímico que se desprende de estar continuamente sujeta a las sentencias del tribunal de la opinión pública, que se atreve a analizar, valorar y, en su caso, a criticar sus decisiones más personales cuando su única fuente de información proviene de las revistas enmarcadas en la prensa amarilla. "Es muy fácil tener una opinión sobre una celebridad cuando no has pasado de la portada de la revista basura de turno. Entiendo que la tentación de decir 'Yo haría esto así o de esta otra forma' es irresistible. Pero nadie va a saber en realidad lo que significa ser quien soy", ha aseverado.

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