EEUU Famosos -  26 de julio 2017 - 10:57hs

Hermano de Lady Di decidió enterrarla en la casa familiar para "protegerla"

La memoria y el legado de Diana de Gales vuelven a presidir la escena pública británica a solo un mes de que se cumplan dos décadas del trágico accidente de tráfico que acabó con su vida el 31 de agosto de 1997 en París. Después del sentido homenaje que esta semana le han rendido sus hijos, los príncipes Guillermo y Enrique, a través de un documental que saca a relucir su faceta más familiar, ahora ha sido Charles Spencer, hermano de la malograda princesa, quien ha querido compartir algunos detalles sobre su vida en común.

El noble inglés también se ha sincerado sobre los días tan dolorosos que vivió tras la repentina muerte de Lady Di, ya que él fue el encargado de tomar la decisión sobre dónde enterrarla. Con la intención de protegerla de las visitas de los curiosos y el acoso mediático, el conde Spencer optó por que su cuerpo descansase en la finca familiar de Althorp en el condado inglés de Northamptonshire en lugar de junto al resto de los Spencer en una iglesia cercana.

"Parecía natural enterrarla en casa, ya que quería protegerla. Había un sentimiento muy agitado de emoción en el ambiente y estaba muy preocupado porque queríamos enterrarla de forma segura", ha relatado en una entrevista al programa 'Today' de la emisora BBC Radio 4.Charles Spencer está convencida de que Diana habría estado orgullosa del discurso que este pronunció en su funeral, en el que habló con total honestidad sobre el papel que su hermana jugó siempre en su vida, y en el que también encontró un momento para criticar a la prensa por el acoso continuo al que sometía a la princesa.

"Creo que la gente puede pensar que estoy loco, pero creo que ella lo aprobó, y que gracias a ello pude poner mis pensamientos en orden. No creo que fuese muy agudo [en mi discurso]. Creo que cada palabra que dije era verdad, y que significaba algo importante para mí, si te soy sincero. No intentaba lanzar indirectas a nadie, simplemente intentaba celebrar la figura de Diana, y haciendo eso creo que señalé mal a la prensa, pero bueno, se lo merecían", ha confesado desafiante en la misma conversación.

En la citada entrevista, el británico de 53 años también ha reabierto el debate sobre la presencia de los pequeños Guillermo y Enrique -que por entonces tenían 15 y 12 años respectivamente- en el cortejo fúnebre, asegurando que le "mintieron" al decirle que estaban acompañando al carruaje que portaba el féretro por su propia voluntad. En el documental emitido por las cadenas ITV y HBO el pasado lunes, el propio Enrique reconocía que había sido muy duro para él vivir una experiencia de ese tipo, opinando además que a ningún niño se le debería obligar a pasar por algo así.