Gwyneth Paltrow

Showbiz

Dos años después de su divorcio del líder de Coldplay, el nombre legal de la actriz sigue siendo Gwyneth Paltrow Martin, aunque en la práctica solo utiliza el apellido de su exmarido en ciertos planos de su vida personal, sobre todo en lo relacionado con sus dos hijos en común, Apple (14) y Moses (12)."A título personal, yo decidí conservar mis apellidos de casada", ha explicado la actriz y empresaria, que el pasado enero anunció su compromiso con el productor Brad Falchuk, al dominical Sunday Mirror.

"Mi nombre legal es Gwyneth Paltrow Martin. Creo que en mi caso, como el resto del mundo me conoce como Gwyneth Paltrow, siempre había mantenido esa identidad en cierto sentido, pero en todo lo relacionado con la escuela, por ejemplo, soy Martin. Los otros niños se refieren a mí como Señora Martin, lo cual me resulta muy gracioso".

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Como trata de recalcar siempre que habla de su 'idílico' proceso de divorcio del líder de Coldplay, por norma general en su plataforma Goop o en la revista asociada al portal, la estrella de Hollywood ha querido dejar claro que no juzga a nadie que haya optado por una opción diferente en una situación similar."Es una decisión personal. No sé, cada uno debe elegir lo que le parezca adecuado.

Algunas veces las mujeres se mueren de ganas de recuperar su propio nombre, y otras la gente quiere conservar sus nombres de casados".

Esa información que ella misma acaba de desvelar es tan solo un ejemplo más de la estrecha relación que continúa manteniendo con el padre de sus retoños y que, pese a que resulte sorprendente para muchos -sobre todo cuando publica fotografías de Chris Martin y de su prometido juntos en su cuenta de Instagram-, en el fondo ella considera que se trata de un caso en el que poder es querer.

"En el fondo, al final se reduce todo a cuánto de tu ego estás dispuesta a renunciar y si eres capaz de superar el resentimiento", aseguraba en una ocasión acerca de la armonía que reina en su hogar.

"Si logras hacer ambas cosas, no habrá nada que te impida tener un divorcio amistoso.Al final del día, la clave es controlar tu propio comportamiento. Al principio hubo días en que resultó muy duro para Chris y para mí. Yo no quería verle o salir a cenar con él. Y somos de los afortunados, porque tenemos posturas muy similares en lo que respecta a la educación de nuestros hijos; principios y valores similares. Y yo confío en él ciegamente. Así que he elegido centrarme en lo que me gusta de Chris, y son muchas cosas, y eso es lo que sigo haciendo".

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