Zoe Kravitz

Showbiz

Por norma general, cuando les preguntan al respecto las estrellas de cine siempre insisten en que prefieren recibir un trato normal en su día a día, sin privilegios especiales, pero la joven Zoe Kravitz es una excepción a esa regla y no tiene ningún reparo en reconocer que en al menos una ocasión se ha aprovechado de su fama sin ningún complejo.

Por poner un ejemplo concreto, su participación en las películas juveniles de 'Divergente' le ayudó a conseguir un apartamento que estaba fuera de su presupuesto y por el que competía con otro interesado.

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Sin embargo, por suerte para ella la hija adolescente del propietario resultó ser una gran fan de la franquicia y ella no dudó en explotar esa casualidad en su favor."En aquel momento me dije: 'Esta película va a resultarme útil por fin'", ha asegurado acerca del momento en que se percató de que una de las habitaciones de la vivienda estaba adornada con pósteres de los filmes.

"Nunca, jamás, había hecho algo parecido, pero de pronto dije: 'Mira, salta a la vista que a tu niña le gustan estas cosas. Yo salgo en las películas. Y puedo llevarla a los estrenos, puedo conseguir que todos los protagonistas firmen los libros, ¡lo que sea!".

Al margen de aquella ocasión, la hija de Lenny Kravitz no es una persona que trate de darse aires. Aunque reconoce haber cometido errores como cualquiera y haberse comportado de forma cuestionables en el pasado, también lo atribuye a la frivolidad propia de los veinteañeros, una década que se muere de ganas de dejar atrás el próximo diciembre, cuando se convertirá oficialmente en una treintañera.

"Los veinte son muy divertidos, ¡eres todo un desastre! Cometes errores, no sabes lo que quieres... eres un poco capu**a", reconoce en su entrevista a Rolling Stone. "Estoy muy emocionada de entrar en los 30, porque ahora sé mejor quién soy y qué quiero hacer con mi arte y cómo lograrlo. Estoy segura de que cometeré más errores, pero no pasa nada. Todos somos unos desastres preciosos".

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