EEUU Famosos -  31 de octubre 2018 - 15:53hs

Barbra Streisand jamás renunciará a su integridad artística para mejorar sus ventas

A sus 76 años y poseedora como es de una dilatada e ilustre carrera profesional plagada de exitosos discos, así como de aclamadas películas como protagonista y también como cineasta, la incombustible Barbra Streisand no está dispuesta a renunciar a estas alturas de la vida a esa integridad y "honestidad" artística que ha marcado todos y cada uno de sus trabajos, al margen de que su posicionamiento político o social pueda irritar a ciertos sectores -francamente los más conservadores- de su público.

"Mi primer álbum es de 1962 o algo así, y desde ese momento mi mánager me consiguió control total en el apartado creativo. Eso significa que nadie ha podido decirme nunca qué cantar o qué temas tratar en mis canciones, ni como titular mis discos ni qué fotografía debería aparecer en la carátula.

Y eso siempre ha sido esencial para mí", ha explicado la artista al diario The New York Times.Semejante alegato está directamente relacionado con las fuertes críticas que la estrella -simpatizante histórica del Partido Demócrata- ha venido dirigiendo en las últimas semanas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a cuenta de sus políticas regresivas en materia de derechos humanos, las cuales han llevado a la artista a expresar su "rabia e indignación" en su nuevo álbum 'Walls'.

"Decir la verdad siempre ha funcionado para mí, así que ser testigo de cómo la realidad ha sido distorsionada y manipulada me ha resultado muy doloroso. Y yo solo puedo ser honesta y hacer lo que me dicta el corazón. Es posible que eso vaya a sentar mal a ciertas personas, aunque no sé exactamente qué van a pensar cuando escuchen lo que tengo que decir. Quizá les haga reflexionar", ha confesado la diva en la misma entrevista para subrayar, a continuación, su necesidad de abordar a través de su música aquellos temas que más le preocupan en su condición de "ciudadana".

"Necesitaba transmitir esa rabia e indignación que siento a día de hoy, y como artista creo que el único camino a seguir es aquel que se desprende de la sinceridad. Si a la gente le gusta, genial, y si no es así, nadie les obliga a escucharme o comprar mi disco. Creo que todos los ciudadanos cumplimos un papel en la sociedad y para mí eso es más importante que las cifras de ventas", ha manifestado.