EEUU Famosos -  12 de noviembre 2018 - 13:01hs

Raquel del Rosario asiste con "tristeza" al infierno en que se ha convertido California

La cantante Raquel del Rosario, quien lleva cerca de cuatro años residiendo en Malibú junto a su marido, Pedro Castro, y los dos hijos que tiene el matrimonio, Leo y Mael, se ha dirigido personalmente a sus seguidores de Instagram para comunicarles que los cuatro se encuentran entre los más de 300.000 ciudadanos que se han visto obligados a abandonar sus hogares como consecuencia de los voraces incendios que asedian actualmente buena parte del estado de California.

"Estamos bien, a salvo. Nos evacuaron ayer por la mañana ya que nuestra casa está en la zona afectada por el incendio. Los bomberos y todos los equipos de emergencia están haciendo un trabajo increíble. Ojalá puedan controlarlo pronto", ha escrito la intérprete en la sección Stories de su perfil de Instagram para tranquilizar a sus fans y, de paso, expresar su gratitud ante el buen hacer de las autoridades a la hora de desalojar los núcleos urbanos con la mayor celeridad posible.

La que fuera vocalista de 'El Sueño de Morfeo' hasta la disolución del grupo en 2013 no ha especificado si su vivienda se ha visto parcial o totalmente destruida por las llamas, como ha ocurrido con cerca de 6.500 propiedades en todo el estado de California, pero de la imagen que ha publicado en la citada plataforma se desprende claramente que tanto ella como su familia han tenido que escapar de un auténtico infierno, el cual ha arrasado por el momento unas 14.000 hectáreas de terreno y, lo que es aún más trágico, se ha cobrado la vida de 31 personas."Lejos de la costa, el sol se pone tras una gruesa cortina de humo.

Hace casi tres días que dejamos nuestra casa, después de que el incendio se acercara. Hemos visto imágenes de tristeza y desolación, pero también de humanidad y heroísmo. Pase lo que pase, tenemos todo lo que necesitamos, el regalo de estar vivos", ha compartido posteriormente en su espacio personal junto a otra imagen en la que, en esta ocasión, al menos se puede apreciar el sol pese a lo espeso del humo.