La actriz Joey King mostrando su flamante corte de pelo en (c) Instagram a principios de octubre

Showbiz

Aunque lleve trabajando en la industria cinematográfica desde que era tan solo una niña, el gran momento de la actriz Joey King ha llegado este año con el estreno de la comedia romántica de Netflix 'Mi primer beso' que protagonizó con su ahora pareja en la vida real Jacob Elordi.

Tras el éxito de la película y su consagración como una de las nuevas promesas de la interpretación, la joven de 19 años tiene en la recámara un sinfín de proyectos interesantes, entre otros una serie para el canal Hulu titulada 'The Act', en la que compartirá reparto con la oscarizada Patricia Arquette y para la que se ha rapado la cabeza por exigencias del guion.Esta no ha sido sin embargo la primera vez que la intérprete se deshace de su larga melena para un papel -ya hizo lo propio para 'El caballero oscuro: La leyenda renace' y 'Wish I Was Here'- por lo que estaba más que preparada para afrontar los comentarios tipo '¡qué valiente eres! o '¿estás asustada?' cuando en el fondo para ella tener pelo o no es un detalle sin importancia.Lo que no se esperaba de ninguna manera era toparse con la intolerancia y la ignorancia que ha tenido que soportar este fin de semana durante un viaje en avión, durante el que uno de los pasajeros tuvo la osadía de sacarle una fotografía con su móvil creyendo que era una enferma de cáncer.

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"A todos y todas, estoy en un avión y el hombre que está sentado a mi lado se ha girado literalmente hacia mí, ha puesto su teléfono en mi cara y me ha sacado una foto como si no fuera a darme cuenta y le ha enviado un mensaje a su mujer diciendo que estaba sentado junto a una chica que tiene cáncer (solo porque estoy calva) y que le da miedo 'contagiarse' con su teléfono", reveló Joey en su cuenta de Twitter, sin poder contener su exasperación ante "lo estúpida que es la gente a veces". "He leído su mensaje por encima de su hombro y decía: 'Una chica calva con p*** cáncer ha tosido a mi lado y no quiero cogerlo'. ¿Está de broma?".

En su caso, la actriz ha preferido no tomarse la justicia por su cuenta y resistirse a la tentación de 'devolverle el favor' a ese desconocido sacándole una fotografía y compartiéndola en su red social, tal y como sugerían algunos de sus seguidores más viscerales. Su admirable compostura se debe sin duda en gran parte a que ella ya conoce de sobra los prejuicios asociados a cualquier cambio en la imagen de una mujer que se desvíe de los cánones tradicionales de belleza y contra los que está tratando de luchar ahora.

"Sé que suena a locura y que no mucha gente estará de acuerdo conmigo, pero creo que toda mujer debería raparse la cabeza al menos una vez en la vida. No es como si fueran a arrepentirse diez años más tarde, cuando ya les haya vuelto a crecer el pelo. Es algo que resulta liberador, y divertido", aseguraba en declaraciones a Allure.

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