Justin Bieber

Showbiz

A mediados de agosto Justin Bieber presentó orgulloso a través de las redes sociales a su nueva mascota, un gato de la raza savannah al que llamó Sushi y al que unas semanas después le quiso dar un compañero de juegos haciéndose con otro ejemplar casi idéntico al que bautizó como Tuna.Los dos animales ya cuentan con su propio perfil de Instagram y, como casi todo lo que dice o hace el cantante, han dado mucho de qué hablar por el extravagante dinero que habría pagado por ellos: 35.000 dólares.

hora PETA ha arremetido contra la estrella del pop acusándose de promover y apoyar "la peligrosa demanda cada vez mayor de especie híbridas" en vista de que Sushi y Tuna son unos ejemplares exóticos que se consiguen con el cruce entre un serval -un felino salvaje de África- y un gato doméstico.Esas críticas le han resbalado al aludido, que no ha duda en mandar a paseo a la organización y recomendar a sus responsables que inviertan su tiempo de una manera más productiva.

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"PETA, centraos en problemas reales. Como la caza furtiva, o el maltrato animal. ¿Habéis perdido los papeles solo porque yo quería un tipo de gato concreto? No os pareció tan mal cuando me hice con mi perro Oscar y él no salió de una perrera. ¿Tenemos que rescatar a todas nuestras mascotas? Creo en la adopción a través de los refugios, pero también opino que cada persona tiene sus preferencias y para eso están los criaderos", ha apuntado él en un mensaje publicado en las Stories de su Instagram.

El historial de Bieber con sus mascotas no está exento de decisiones controvertidas. En 2017 se le acusó de no preocuparse por la salud del cachorro de Chow Chow que había comprado solo para regalárselo poco después a uno de sus bailarines y años atrás le llovieron las críticas por desentenderse de su mono OG Mally cuando fue retenido en el control aduanero de Múnich y puesto en cuarentena por no contar con la documentación necesaria que el intérprete nunca facilitó para recuperarlo.

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