Nicole Scherzinger

SHOWBIZ

Diez años después de la disolución de las Pussycat Dolls y del posterior inicio de la, todo sea dicho, irregular carrera de Nicole Scherzinger como estrella del pop en solitario, la antaño líder de la banda ha confesado que sus desórdenes alimenticios, en especial la bulimia que padeció durante parte de la década pasada, podrían haber generado tensiones adicionales con sus compañeras que, amén de otros factores, explicarían su separación.

La intérprete ha asegurado que nunca quiso hacer públicos estos problemas debido al estigma que en esos tiempos aún se derivaba de su ya superada condición, una actitud que fue desapareciendo con el paso de los años para dar paso a una dinámica de mayor naturalidad y honestidad por su parte.

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"Quise esconderlo del mundo, me provocaba mucha vergüenza. Cuando tienes que batallar todos esos demonios e inseguridades que te acechan, en principio no es algo que quieras compartir con los demás o públicamente. Pero ahora me siento agradecida de haberlo superado, de haber salido a flote, y también afortunada de que nuestras adversidades compartidas nos unan en hermandad", ha explicado en su última entrevista en el podcast de Dan Wootton.

La artista estadounidense se dispone ahora a resucitar el exitoso grupo junto a cuatro de sus compañeras de entonces, Ashley Roberts, Kimberly Wyatt, Carmit Bachar y Jessica Sutta, y entre sus objetivos para esta nueva etapa de la 'girl band', la propia Nicole destaca su deseo de seguir proyectando ese mensaje de autoafirmación que tanto las caracterizaba en la década de los 2000, pero actualizado a las necesidades y particularidades de los tiempos que corren.

"Estamos en una época diferente que necesita de soluciones diferentes. Una de las estrellas del pop que más admiro a día de hoy es Lizzo. Nosotras tenemos mucho en común con ella, ya que siempre hemos defendido la igualdad, la inclusión y, sobre todo, la aceptación de uno mismo", ha manifestado en la misma conversación.

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