Zoë Kravitz junto a su marido Karl Glusman

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El pasado domingo Zoë Kravitz asistió a una de las veladas posteriores a la gala de los Globos de Oro muy bien acompañada por su marido Karl Glusman, pero parece que a su perro Scout no le sentó nada bien quedarse sin una invitación a esa exclusiva fiesta y decidió colarse por su cuenta.

Mientras su famosa dueña disfrutaba de la noche, el animal estaba esperándola en una habitación del hotel Chateau Marmont donde tuvo lugar la celebración para que no se asustara por culpa del ruido y la presencia de tantos desconocidos. Sin embargo, en un momento dado consiguió escaparse y acabó sumándose al festejo para sorpresa de todos.

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Aunque no ha trascendido si alguno de los presentes, entre los que se encontraban Quentin Tarantino, Joaquin Phoenix, Sienna Miller, Leonardo DiCaprio o Ewan McGregor, se animó a jugar con Scout, este sí tuvo tiempo de darse una vuelta muy rápida por la pista de baile antes de salir corriendo mientras Karl le perseguía. Al final el incidente se saldó sin heridos ni daños materiales considerables.

Sin duda la actriz se habrá sentido muy aliviada de haber podido recuperar a su fiel compañero canino, ya que le quiere como a un hijo e incluso bautizó en su honor uno de los pintalabios de la colección de maquillaje que desarrolló en colaboración con la marca YSL.

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