EEUU Famosos -  4 de diciembre 2020 - 18:08hs

Así son los árboles de navidad de la familia real británica

La reina Isabel II y sus nietos comparten la afición por decorar sus hogares cuando llegan las fiestas, aunque cada uno lo hace siguiendo sus propios gustos y hay un miembro de su familia que lo lleva al extremo

Qué sería de las navidades sin las decoraciones por todo lo alto que tanto le gustan a la familia real británica. Este año Isabel II no viajará a su casa de Sandringham nada más comenzar diciembre por primera vez en varias décadas, así que podrá disfrutar a fondo del espectacular despliegue de medios que se pone en marcha todos los años en el castillo de Windsor, donde ella pasará el período festivo con su marido, el duque de Edimburgo.

Su residencia oficial en el condado de Berkshire se pone de punta en blanco por estas fechas y en la sala principal se instala un árbol de navidad de seis metros de alto, que tarda dos días en adornarse con más de 3.000 luces y cientos de figuras brillantes. Los curiosos pueden visitarlo, así como otras habitaciones del castillo que también se engalanan para la ocasión, hasta el próximo 4 de enero.

Tradicionalmente, los duques de Cambridge prefieren exponer el plato fuerte de sus decoraciones navideñas, que consiste en un abeto de casi diez metros, a la "puerta" de su hogar en el palacio de Kensington, y aunque por el momento no han compartido ninguna fotografía del de este año, se espera que vuelvan a superarse a ellos mismos. Los duques de Sussex, por su parte, ya han comprado este mismo martes su propio árbol para su hogar en Montecito en uno de los negocios de la zona, donde curiosamente un niño pequeño confundió al príncipe Enrique con uno de los vendedores.

Su prima Zara Philips, hija de la princesa Ana, también se deja llevar por el espíritu navideño, aunque en su caso la tarea de decorar no se convierte en una actividad familiar. En su hogar se instalan siempre dos árboles: uno para sus hijas Mia y Lena, que ellas llenan de colorido, y otro para ella sola, que parece sacado de una revista.

"Mi mujer es un poco obsesiva con ese tema", ha desvelado su marido Mike Tindall. “Mi hijas y yo tenemos un abeto que podemos llenar de espumillón y ella se ocupa del principal, que está en el salón y está muy, muy, muy ordenado".

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