EEUU Famosos -  7 de octubre 2020 - 12:54hs

El último trabajo de Armie Hammer ha sido como albañil

El actor pasó de vivir en una mansión en las islas Caimán durante el período de cuarentena a mudarse a un motel abandonado en medio del desierto para ayudar a uno de sus amigos a remodelarlo

El actor Armie Hammer pasó las primeras semanas del confinamiento en el escenario que se esperaría de una estrella de Hollywood de su talla que, además, proviene de una familia adinerada: en una mansión en las islas Caimán. Sin embargo la segunda mitad ha sido una historia muy diferente después de que regresara a Estados Unidos, una decisión que no cuesta asociar con el anuncio de que su esposa Elizabeth Chambers y él habían decidido separarse tras trece años de relación y dos hijos en común.

Por sorprendente que resulte, él eligió voluntariamente empezar a trabajar como albañil porque la otra única opción pasaba por quedarse en casa muerto del aburrimiento.

“He sido muy productivo. He tenido mucha suerte. A ver, el mundo se está yendo al traste, esto es el apocalipsis, pero a mi amigo Ashton [Ramsey] se le ha ocurrido comprar un motel en el medio del desierto, por extraño que resulte”, ha explicado en el programa de entrevistas de Jimmy Kimmel. “El edificio estaba abandonado y en ruinas, así que cuando volví de las Caimán le dije que no tenía nada que hacer, y me propuso que me fuera a vivir con él al medio de la nada y le ayudara con la construcción”.

Armie jura y perjura que nadie le hizo una oferta mejor y, desde luego, considera que hubiese sido mucho peor que se quedase sentado “sacándose los mocos”. Eso sí, sus responsabilidades se limitaron a las labores básicas de peón.

“No me he ocupado de la parte eléctrica, ¡pero mírame! ¿Te parezco alguien a quien le dejarías tocar cables eléctricos? Ni de broma”, ha aclarado.