El encierro juega un rol protagonista en el hastío y la desolación que gran parte de los jóvenes experimentan estos días.

Lau Chan

Suena un poco duro este título y no lo niego, les explico por qué; Cuando eres niño, te es fácil seguir las normas de tus padres y cuando eres adulto, por lo general, entiendes las normas del gobierno. Sin embargo, ¿Qué pasa con esa fase intermedia llamada adolescente por la que todos pasamos y sacamos nuestro instinto más rebelde?

Tener a jóvenes de entre 12 a 18 años encerrados las 24 horas y con una vida social que ni siquiera llegó a recuperar su ritmo con las clases interrumpidas al mismo tiempo que empezaban, son factores que pueden desatar consecuencias posteriormente.

Publicidad

Es comprensible que se hayan interrumpido las clases y, a decir verdad, me parece muy bueno el plan de acción que tomaron la mayoría de los colegios al implementar los módulos y las clases online para que no se viera afectado su año escolar.

Pero vamos a ser sinceros, señores, ¿no se frustran ustedes como padres al no poder ayudar en ciertas materias a sus hijos? y precisamente esto, ocasiona un efecto "Snowball" o como le conocemos dominó, es decir, si ustedes se estresan, ellos también estarán estresados y frustrados y, ¿Que da como resultado eso? Malas calificaciones y entregas de trabajo tarde.

Ahora, más que nunca entendemos el valor que tiene la docencia, no cualquiera puede tener la paciencia y la pasión para hacerle entender a un adolescente un tema en específico.

Pero más allá de eso, estos jóvenes que ahora viven encerrados, son frágiles mentalmente, es decir, su salud emocional juega un papel muy importante en esta cuarentena.

¿Qué puedo hacer por mi hijo adolescente en este momento?

No lo agobiemos con discusiones sobre la limpieza en el hogar, esto no quiere decir que no hagan nada, pero si tienen cuarto, que lo mantengan ordenado por lo menos, si tienen mascota, que limpie la popo de la mascota y así sucesivamente, pero por lo que más quiera, evite las discusiones intrafamiliares, no son tiempos para eso, conózca a su hijo(a), quizás se de cuenta de algún talento que no le veía por estar cegado con el trabajo.

Recuerde que usted es más fuerte mentalmente que él o ella, sumado a la incertidumbre que ellos sienten al no saber cuándo se acabará todo esto.

Publicidad