SANTIAGO Internacionales -  28 de febrero 2014 - 18:00hs

Condenan a 18 años de cárcel a líder mapuche

Un líder religioso mapuche fue condenado a 18 de cárcel por el asesinato de un matrimonio de ancianos que fueron quemados vivos en el interior de su hogar en el sur de Chile, donde los indígenas luchan por la recuperación de sus tierras ancestrales.

Un tribunal penal de Temuco divulgó la condena una semana después de encontrar a Celestino Córdova, de 27 años, culpable de incendio con resultado de muerte. Los jueces, en un fallo dividido, dictaminaron que el ataque y la muerte de los ancianos no fue un acto terrorista. La fiscalía pedía cadena perpetua.

El gobierno, en declaraciones del ministro del Interior, Andrés Chadwick, consideró baja la pena e insistió en que el ataque y muerte del matrimonio sí fue un hecho terrorista, por lo que el líder religioso merecía una condena mayor.

El abogado querellante del gobierno, Juan Pablo Hermosilla, destacó que la pena de Córdova "es de cumplimiento efectivo, en consecuencia, sin beneficios", lo que significa que una vez cumplida la mitad de la condena no podrá pedir salidas de fin de semana, por ejemplo.

El defensor de Córdova, Pablo Ortega, dijo que seguirán batallando para que "se determine la inocencia" de su cliente y recordó que el "machi" o líder religioso mapuche "no fue condenado por ser autor material de los hechos sino por ser eventualmente una persona que cooperó de alguna manera, que conoce quienes estaban en ese momento. Estudiaremos la sentencia y en su momento recurriremos para obtener la total absolución de don Celestino Córdova".

El dictamen de los jueces está contenido en 192 páginas, por lo que tanto Hermosilla como Ortega dijeron que estudiarán primero los fundamentos de la condena antes de decidir si pedirán o no la nulidad del juicio, para lo cual tienen plazo hasta el 10 de marzo.

Mientras Córdova escuchaba la condena, en las afueras del tribunal rodeado de rejas y protegido por un fuerte contingente policial, se registraron incidentes entre manifestantes y los agentes.

El crimen ocurrió la madrugada del 4 de enero de 2013 y la investigación judicial determinó que los atacantes fueron un grupo de encapuchados, aunque la policía sólo capturó a Córdova a unos dos kilómetros y medio de la casa del agricultor Werner Luchsinger, de 75 años, y de su esposa, Vivian Mackay, de 69 años. Córdova presentaba una herida de bala en el pecho que según los querellantes era del mismo calibre de una pistola disparada por Luchsinger antes de morir quemado.

"Queremos que este asesino pase el máximo de tiempo posible en prisión", dijo Jorge Luchsinger, hijo del matrimonio, al periódico El Mercurio horas antes de que se conociera la condena. Agregó que cualquiera fuera la condena, "acataremos lo que finalmente diga la justicia".

El gobierno y la fiscalía pidieron que Córdova fuera juzgado bajo una controversial ley antiterrorista, legada por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que eleva considerablemente las penas; pero dos de los tres jueces consideraron que no se trató de un acto terrorista.

El hecho ocurrió en la región de La Araucanía, unos 600 kilómetros al sur de Santiago, donde unas 200 de más de 2.000 comunidades mapuches luchan activamente por la devolución de las tierras que fueron de sus antepasados y que hoy están en poder de grandes grupos forestales y agricultores. Pequeños pedazos de tierra son entregados a las comunidades pacíficas como parte de la política indígena oficial, que no ha logrado resolver las demandas y conflictos indígenas que se incrementan en la época estival, cuando aumenta el tráfico de camiones de las forestales y de los agricultores.

Según la Multigremial de La Araucanía, en 2013 se denunciaron 250 delitos de diversa intensidad en la zona, que incluyeron quema de camiones, maquinarias, galpones y casas, entre otros bienes.

FUENTE: AP

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