RUSIA Internacionales -  4 de marzo 2014 - 17:23hs

Putin reduce tono sobre Ucrania; Kerry en Kiev

Después de acusar a los países occidentales de fomentar un "golpe anticonstitucional" en Ucrania, el presidente Vladimir Putin dijo el martes que Rusia no tiene intención de "luchar contra el pueblo ucraniano", pero que Moscú se reserva el derecho de utilizar su poder militar para proteger a los rusos allí.

Vladimir Putin empleó términos duros, pero pareció adoptar un tono tendiente a enfriar las tensiones sobre la crisis de Ucrania, en sus primeras declaraciones desde que el fugitivo presidente ucraniano huyó a Rusia.

Mientras tanto, el secretario de estado norteamericano John Kerry llegó a Kiev para reunirse con el nuevo gobierno de Ucrania y Moscú acordó sentarse a dialogar con la OTAN.

Aunque la tensión seguía elevada el martes en la región ucraniana de Crimea, donde soldados rusos hicieron disparos de advertencia a soldados ucranianos que protestaban, los mercados de valores repuntaron tras los indicios de que el Kremlin no estaba tratando de agravar el conflicto.

Kerry trajo apoyo moral al nuevo gobierno ucraniano y un paquete de ayuda de 1.000 millones de dólares para una Ucrania que tata de evitar la quiebra.

En su residencia personal, descansando en un sillón frente a las banderas tricolores de Rusia, Putin pronunció uno de sus discursos característicos, lleno de palabras vulgares, arrogancia machista y burlas sarcásticas, acusando a occidente de promover un "golpe de estado anticonstitucional" en Ucrania.

En cierto momento el presidente ruso comparó la intervención de Estados Unidos en Ucrania con un experimento en el que se usaban "ratas de laboratorio".

Sin embargo, el mensaje general parecía tratar de enfriar las tensiones.

"A mí me parece que (Ucrania) se está estabilizando gradualmente", dijo Putin. "No tenemos enemigos en Ucrania. Ucrania es un estado amigo", agregó. Sin embargo, advirtió que Rusia estaba dispuesta a utilizar "todos los medios a nuestro alcance" para proteger a los rusos étnicos en el país vecino.

Significativamente, Rusia accedió a una petición de la OTAN de asistir a una reunión especial para analizar la crisis de Ucrania el miércoles en Bruselas, abriendo una posible vía diplomática en un conflicto que aún representa peligros e incertidumbres monumentales.

Aunque la amenaza de una confrontación militar disminuyó un poco el martes, ambos bandos intensificaron sus disputas económicas en su lucha por Ucrania: Rusia golpeó a su vecino casi quebrado con la suspensión de descuentos al gas natural, mientras Estados Unidos anunciaba un paquete de ayuda de 1.000 millones de dólares en subsidios a la energía a Ucrania.

"Vamos a hacer todo lo posible (para ayudarles). Vamos a tratar muy fuerte", dijo Kerry a su llegada a Kiev. "Esperamos que Rusia respetará las elecciones que ustedes van a tener", añadió.

Los mercados mundiales, que entraron en pánico el lunes por la situación en Ucrania, parecieron recuperarse el martes tras los indicios de que Rusia estaba aligerando su tono bélico. El oro, el yen japonés y los bonos del Tesoro de Estados Unidos —todos vistos como refugios de inversión— cedieron parte de sus avances.

"La confianza en las bolsas de valores se ha restaurado, pues el enfrentamiento entre Ucrania y Rusia ya no está en alerta roja", dijo el martes el analista David Madden, de la firma IG.

Rusia ocupó la península de Crimea el sábado y sus tropas tomaron el control de la terminal del transbordador, las bases militares y los puestos fronterizos.

Dos buques de guerra de Ucrania se mantenían fondeados en el puerto de Sebastopol, en Crimea, con sus movimientos bloqueados por buques de guerra rusos.

"Esas personas desconocidas sin insignias que han tomado los edificios administrativos y aeropuertos... lo que estamos viendo es una especie de invasión de terciopelo", dijo el analista militar ruso Alexander Golts.

La volatilidad en Ucrania quedó demostrada el martes por la mañana, cuando soldados rusos, que habían tomado el control de la base aérea Belbek, hicieron disparos de advertencia al aire mientras unos 300 soldados ucranianos, que anteriormente manejaban ese campo de aviación, exigieron ser reinstalados en sus puestos de trabajo.

Una decena de soldados rusos en la base advirtieron a los ucranianos, que marchaban desarmados, que no se acercaran. Luego hicieron varios disparos de advertencia al aire y dijeron que iban a dispararle a los ucranianos si continuaban acercándose.

Desde su residencia en las afueras de Moscú, Putin dijo que sigue considerando al presidente Viktor Yanukovich el jefe de gobierno de Ucrania y espera que Rusia no tenga que usar la fuerza en la zona oriental del país, de mayoría de habla rusa.

Putin insistió además que el emplazamiento militar ruso en Crimea ha respetado los límites establecidos por un acuerdo bilateral en una base militar rusa de la zona. Agregó que Rusia no tiene intención de anexarse Crimea, pero insistió que sus residentes tienen derecho a determinar el futuro de la región en un referéndum fijado para este mes.

A primeras horas del martes, el Kremlin dijo que Putin ordenó que volvieran a sus bases decenas de miles de soldados rusos que participaban en unas maniobras cerca de la frontera con Ucrania.

En esas maniobras en el occidente de Rusia intervinieron 15.000 soldados, centenares de tanques y decenas de aviones que de todas formas estaban a punto de concluir el despliegue, por lo que no quedó claro si la orden de Putin fue un intento considerar el pedido de occidente para destensar la crisis.

Putin acusó a occidente de usar la decisión de Yanukovych en noviembre para anular el pacto con las 28 naciones de la Unión Europea y estrechar las relaciones con Rusia, lo que desató meses de protestas que lo desalojaron del poder y dejaron a Ucrania al borde de la escisión.

"Les dijimos mil veces: ¿Por qué están dividiendo al país?", dijo Putin.

Con todo, reconoció que Yanukovich no tiene futuro político y Rusia le dio asilo solamente para salvarle la vida. El nuevo gobierno ucraniano quiere juzgar al mandatario prófugo por la muerte de más de 80 personas durante las protestas del mes pasado en Kiev.