SANTIAGO Internacionales -  8 de agosto 2015 - 16:18hs

Chile:Creman restos de Contreras, jefe de espías de Pinochet

Los restos de Manuel Contreras, director de espionaje de Augusto Pinochet, fueron cremados el sábado en el cementerio católico de Santiago, en una despedida privada a "uno de los personajes más oscuros de la historia" de Chile, como lo definió el gobierno en un comunicado.

Contreras, creador de la Dirección de Inteligencia Nacional, Dina, la policía represiva encargada de eliminar a la disidencia durante la dictadura de Pinochet (1973-1990) y que acumulaba condenas por 526 años de cárcel por violaciones a los derechos humanos, fue cremado en una ceremonia privada a la que acudieron familiares cercanos y algunos miembros del ejército vestidos de civil, según confirmó a CNN Chile el jefe del crematorio Mauricio Remán.

"Murió uno de los personajes más oscuros de nuestra historia, responsable de crímenes y graves violaciones a los derechos humanos en nuestro país", expresó por su parte en un comunicado difundido el sábado el gobierno de Chile.

Contreras "murió privado de libertad y condenado a más de 500 años de cárcel por decenas de crímenes cometidos contra sus propios compatriotas y por violar sus derechos humanos", continuó el comunicado.

Posteriormente, el subsecretario de interior, Mahmud Aleuy lo calificó en declaraciones a la prensa como "el mayor asesino de la historia de este país".

El golpe militar de 1973 encabezado por el general Augusto Pinochet derrocó al gobierno del presidente Salvador Allende. Poco después, Contreras formó y encabezó la Dina para convertirse en el segundo personaje más poderoso y temido del régimen después de Pinochet.

Como director de la Dina ordenó detenciones ilegales, torturas, ejecuciones sumarias, desapariciones y convirtió los crímenes de lesa humanidad en una política de Estado.

Según informaciones de radio Bío Bío, Contreras había sido cremado con traje de gala azul del Ejército, el mismo utilizado por Augusto Pinochet, en una despedida que la familia trató a toda costa de mantener en secreto para evitar las diversas manifestaciones de odio y alegría por su muerte que se han sucedido en el país desde que se conoció la noticia.

Durante el viernes por la noche cientos de bocinas sonaban fuertemente en las calles de Santiago y se respiraba un ambiente de alegría de la misma forma que cuando se produce la victoria en un partido de fútbol. Muchos se juntaron para bailar y celebrar la muerte del general a las puertas del Hospital Militar, donde estaba ingresado, y en el lugar tradicional donde se producen los festejos en Santiago, en la céntrica Plaza Italia, donde se brindaba con champagne.

Para muchos Contreras ejemplifica todos los horrores de una dictadura que practicó la tortura y las desapariciones sistemáticas y organizadas de sus disidentes, aunque hasta el final de sus días el militar negó estos hechos, pese a las condenas, y nunca mostró arrepentimiento por lo sucedido.

"La Dina me provoca orgullo, porque todo lo hicimos bien. Nunca hicimos desaparecer a nadie", señaló Contreras en una de las últimas entrevistas que concedió. "Mi conciencia está absolutamente tranquila".

Según cifras oficiales, el régimen militar dejó un saldo de 40.018 víctimas, incluidos 3.095 opositores muertos, de los cuales alrededor de un millar continúan desaparecidos.

Contreras también estuvo en el origen de la Operación Cóndor, una alianza para la captura y eliminación de izquierdistas por parte de los servicios de inteligencia de las dictaduras de América del Sur que extendió sus redes por Chile, Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay.

Sin embargo su muerte deja también para muchos un sentimiento de ambivalencia. Muchos organismos de derechos humanos y ciudadanos de a pie han manifestado también su tristeza porque Contreras muriera como general, todavía formando parte del Ejército, en un hospital militar, sin ser degradado.

"Esos no pueden quedar como generales en retiro y no como los verdaderos criminales que son", afirmó en declaraciones a Radio Cooperativa Lorena Pizarro, presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

"Hoy día ocurre que Manuel Contreras significa el reflejo de esa impunidad ideológica, de esa impunidad que significó el envejecimiento de estos criminales y la impunidad que rodeaba a varios de ellos", señaló.

"Contreras ha muerto llevándose información valiosa para saber la verdad y hacer justicia respecto del horror cometido por la dictadura", manifestó el gobierno en su comunicado.

En la misma línea, muchos personajes de la política chilena y de organizaciones de derechos humanos lamentaron la valiosa información que el militar se llevó consigo a la tumba y la existencia de pactos de silencio que protegen todavía hoy a los militares que participaron en todas esas atrocidades.