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Judíos entran ilegalmente en templo atacado en Cisjordania

El ejército de Israel expulsó el domingo a docenas de fieles judíos que se enfrentaron con palestinos tras entrar de forma ilegal en un santuario bíblico de Cisjordania que fue incendiado recientemente por palestinos.

El ejército dijo que unos 30 judíos accedieron a primera hora del domingo al complejo de la tumba de José en Nablus, un sitio venerado por los judíos al tratarse del sepulcro de la figura bíblica de José. La zona está bajo control palestino pero se permiten oraciones judías cuando se coordinan con las autoridades responsables. El ejército dijo que la visita del domingo no era una de ellas y que los fieles no tenían permisos.

A su llegada se encontraron con palestinos y se produjo un choque violento. En coordinación con las fuerzas de seguridad palestinas, el ejército retiró a los fieles. Uno de ellos sufrió heridas leves y cinco fueron retenidos para ser interrogados.

Asaltantes palestinos arrojaron el viernes bombas incendiarias contra el santuario ubicado en Cisjordania, el primer ataque registrado en el lugar. El presidente palestino, Mahmud Abás, condenó el incidente y el secretario general de Nacional Unidas, Ban Ki-moon, dijo que los extremistas estaban intentando convertir el conflicto actual en uno de carácter religioso.

El incidente del domingo se produjo luego de otro día sangriento en el que asaltantes palestinos perpetraron cinco apuñalamientos contra israelíes en Jerusalén y Cisjordania, mientras la ola de violencia que dura ya un mes no da señales de calmarse.

En el último mes, ocho israelíes fallecieron en ataques palestinos, la mayoría de ellos apuñalamientos. En ese mismo periodo, 40 palestinos murieron por fuego israelí, incluyendo 19 considerados asaltantes por Israel. El resto perdió la vida en enfrentamientos con tropas de Tel Aviv.

Los ataques diarios han creado una sensación de pánico en todo Israel y avivaron los temores a una nueva oleada de violencia más grave en la región.

Israel ha tomado medidas sin precedentes para responder a estos incidentes. Desplegó soldados en las calles de las ciudades israelíes y levantó barreras de concreto a las afueras de algunos vecindarios árabes de Jerusalén este, de donde proceden la mayoría de los asaltantes. Cada vez más ciudadanos de a pie portan armas para protegerse.

Los palestinos dicen que los cortes de carreteras son un castigo colectivo y poco efectivo para disuadir a los atacantes, ya que aquellos con la intención de causar daños llegarán a las zonas judías empleando caminos de tierra.

La violencia estalló hace un mes con motivo del Año Nuevo judío, alimentada por los rumores de que Israel estaba conspirando para tomar el control del lugar sagrado más sensible de Jerusalén, conocido como Monte del Templo por los judíos y que acoge la mezquita Al-Aqsa, el tercer lugar sagrado para los musulmanes y un símbolo nacional clave para los palestinos.

Israel ha negado rotundamente las acusaciones, diciendo que no tiene intención de cambiar el statu quo del lugar, que los judíos pueden visitar pero donde no pueden rezar.

Acusa a los palestinos de incitar a la violencia con afirmaciones falsas. Los palestinos dicen que la violencia es el resultado de casi 50 años de ocupación israelí, más de dos décadas de esfuerzos de paz fracasados y de la falta de esperanza para obtener la independencia en el corto plazo.

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