Perú detecta nuevo mecanismo de tráfico ilegal de aves. Foto/Andina

AP

Los agentes de aduanas de Perú detectaron un extraño y macabro botín: un envío destinado a Rusia con 84 animales —especialmente aves— muertos y preservados en sal.

Los ejemplares fueron hallados al interior de bolsas plásticas el 26 de abril en un paquete que fue previamente despachado desde una oficina postal. Dado que entre los cuerpos hay algunas de las aves más hermosas y vistosas de la Amazonía peruana, especialmente picaflores, éstos pasarán a manos del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional de San Marcos.

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La directora de Gestión de Fauna Silvestre de Perú, Jessica Gálvez, dijo a The Associated Press, que esas aves “tienen una representatividad muy grande de nuestro país... Han sido cuidadosamente seleccionadas las especies, la mayoría son machos con un plumaje muy vistoso”. Añadió que por la manera en la que están preservadas parecería que iban a formar parte de una investigación, una exhibición o una colección privada.

El tráfico de fauna silvestre mueve alrededor de 10.000 millones de dólares anualmente en el mundo.

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En la muestra neutralizada por aduanas en Lima hay 80 aves, tres murciélagos y un pequeño mono, también del sur de la Amazonía peruana.

En todos los casos se retiraron las vísceras y los cadáveres fueron recubiertos con sal, lo que garantiza su conservación por unas pocas semanas. Posteriormente, para mejorar su aspecto y poder exhibirlos, los taxidermistas tendrían que lavarlos cuidadosamente y someterlos a procesos de conservación.

Leticia Salinas, jefa del Departamento de Aves del Museo de Historia Natural de la Universidad San Marcos, aseveró que el envío detectado evidencia una modalidad de contrabando de fauna silvestre “que ocupa poco espacio” y permite comerciar un gran número de organismos.

Los expertos consideran que por cada una de las aves, los coleccionistas podrían pagar al menos entre 1.000 y 2.000 dólares.

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