EFE

Botellas, tapas y bolsas de plástico se convierten en paredes y techos de casas ecológicas con un proyecto desarrollado en Jalisco, en el oeste de México, que busca contribuir a la sostenibilidad y disminuir la cantidad de desechos marinos. La basura plástica que va a los mares y ríos puede tener un destino más amigable y servir como una vivienda que además de ser económica, es resistente a sismos, tiene propiedades térmicas y no se degrada ni se estropea como los muros convencionales.