EFE

El gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, defendió este lunes su política de seguridad tras la muerte de una niña de 8 años en una operación policial en una favela que ha desatado intensas protestas y amenaza la aprobación de una ley contra el crimen del presidente brasileño, Jair Bolsonaro.

Witzel, un exjuez y exfusilero naval defensor de una política de combate directo al crimen en las favelas, como Bolsonaro, lamentó la muerte de la niña pero aclaró que un caso aislado no puede ser usado para poner en jaque una política de seguridad pública que considera exitosa en Río ni para amenazar el proyecto de ley de combate a la delincuencia del líder ultraderechista.

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La rueda de prensa en que el gobernador defendió su política de combate directo a los narcotraficantes en las favelas antecedió por algunas horas una nueva y multitudinaria protesta contra la muerte de la menor frente a la sede de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (Alerj).

Los manifestantes aseguran que la muerte de la niña no puede ser considerada un hecho aislado ya que al menos cinco menores de edad figuran en la lista de 1.075 civiles muertos en operaciones policiales en la ciudad más emblemática de Brasil desde que Witzel asumió su mandato, el 1 de enero pasado.

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El número de personas muertas por la violencia policial en Río entre enero y julio de este año constituye un récord y supera en un 20 % la ya elevada cifra registrada en el mismo período del año pasado, cuando la ciudad fue impactada por una intervención militar, autorizada por el Gobierno para detener la creciente violencia.

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos acusaron a Witzel ante la OEA de promover la violencia por las reiteradas declaraciones en las que defendió el uso de francotiradores y de disparos desde helicópteros en las operaciones policiales en las favelas de Río.

El gobernador calificó la muerte de Ágatha Félix, una niña de 8 años impactada por una bala en la espalda cuando regresaba a su casa en la noche del viernes, como un hecho "aislado y lamentable" que no puede poner en jaque una política de seguridad que considera exitosa y que, agregó, ha reducido en un 21 % el número de muertes este año en la ciudad más emblemática de Brasil.

El hecho ocurrió cuando la menor estaba en el interior de un vehículo en el Complejo de Alemao, un conjunto de favelas en la zona norte de Río que se ha convertido en una de las áreas más conflictivas de la ciudad por los constantes enfrentamientos entre narcotraficantes y policías.

Las autoridades alegan que los policías dispararon en respuesta a un ataque de pistoleros escondidos en la barriada.

El temor de Witzel a que la ley, o un artículo que considera importante, sea rechazado por el Congreso obedece a que el propio presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, afirmó en un mensaje en las redes sociales que, tras lo ocurrido en Río, la medida tiene que evaluado con mucho criterio antes de su aprobación.

El ponente del proyecto en la Cámara baja, diputado Capitán Augusto, admitió que la muerte de la menor prácticamente hizo inviable la aprobación de algunas de las medidas de la iniciativa que ya eran rechazadas por parte de los legisladores.

El gobernador lamentó lo ocurrido, se solidarizó con los padres de la menor y anunció una investigación rigurosa para que se responsabilice a los policías si cometieron un error y para que no vuelvan a repetirse este tipo de hechos.

Pero aclaró que la muerte de una niña no puede poner en jaque una política de seguridad que considera exitosa y que, en sus palabras, ha conseguido reducir los índices de violencia en Río de Janeiro hasta "niveles civilizados".

Recordó que el número de muertes violentas en Río en los primeros ocho meses del año se redujo en un 21 % en comparación con el mismo período de 2018, lo que indica que en su mandato, que asumió el 1 de enero, ha conseguido evitar 800 muertes en este estado brasileño.

"Estoy satisfecho con los resultados presentados hasta ahora por la política de seguridad. No hay motivo para que alteremos todo por un hecho aislado como éste", afirmó.

"No tenemos nada que esconder. Yo orienté a los comandantes de la policía para darle prioridad a la investigación y que actúen con rigor. Todos los casos llegados a la comisaría (de civiles muertos en operaciones policiales) han sido investigados", dijo.

Según Witzel, los pistoleros que están en las favelas actúan como "narcoterroristas" y usan la confrontación para mantener sus territorios, así como disparan contra policías para generar reacciones y enfrentamientos.

"El Alemao es una región muy conflictiva. Infelizmente actúan sin pudor ni ningún sentimiento por la vida ajena y provocan a la policía con sus disparos. La Policía siempre actuó en legítima defensa de la sociedad", dijo.

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