Alemania Internacionales -  8 de abril 2020 - 10:41hs

Alemania limitará compra extranjera de empresas nacionales

El gabinete de Alemania aprobó el miércoles una iniciativa de ley que facilitará a las autoridades evitar las adquisiciones extranjeras de empresas nacionales estratégicamente importantes.

Los cambios buscan alinear las reglas de la economía más grande de Europa con una directiva de la Unión Europea de hace un año sobre la supervisión de la inversión extranjera. Los planes son anteriores a la pandemia del COVID-19, pero se producen luego de que el gobierno alemán prometió respaldar a sus empresas frente a los inversores que ahora esperan adquirirlas a bajo precio.

Las nuevas normas, que requieren la aprobación parlamentaria, reducirán los límites existentes para examinar y bloquear posibles adquisiciones. Las autoridades podrán examinar si una compra conducirá a un "deterioro previsible" del orden público o la seguridad, en lugar de una "amenaza real" presente.

También evitarán que se completen dichas adquisiciones mientras las autoridades las están analizando. Además de su efecto en la propia Alemania, tales análisis incluirán un mayor enfoque en los efectos de una inversión en otros países y proyectos de la UE.

El ministro de Economía, Peter Altmaier, dijo que "los intereses clave de seguridad de Alemania" incluyen infraestructura crítica, como servicios de energía, las telecomunicaciones y el suministro de vacunas. Agregó que las nuevas reglas también aclaran que "no se puede proporcionar información relevante para la seguridad durante un análisis en curso".

Altmaier dijo que actualmente hay un examen de ese tipo porque un inversionista extranjero quiere adquirir una compañía involucrada en "áreas importantes de producción médica". Indicó que "hay algunos casos que estamos observando muy de cerca y en los que estamos decididos a evitar posibles adquisiciones". Dijo que no podía dar detalles.

Alemania ya endureció las normas sobre inversiones extranjeras en algunos sectores en 2018, lo que refleja en parte las crecientes preocupaciones hacia los inversionistas chinos. Ese cambio permitió a las autoridades iniciar una investigación sobre si una empresa de fuera de la UE puede realizar una inversión si la participación planeada es del 10% o más, en lugar del 25% anterior.