Fabricio Queiroz, un antiguo asesor del ahora senador Flavio Bolsonaro

EFE

El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil mantuvo este viernes el beneficio de prisión domiciliaria concedido a Fabricio Queiroz, un antiguo asesor del ahora senador Flavio Bolsonaro, el hijo mayor del presidente brasileño Jair Bolsonaro e investigado por supuesta corrupción.

El magistrado Gilmar Mendes, de la Corte Suprema, acató un hábeas corpus interpuesto por la defensa de Queiroz y dejó sin efectos la decisión dictaminada la víspera por un tribunal de tercera instancia, que había determinado el regreso del exasesor y su mujer, Márcia Aguiar, a la cárcel.

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Para la decisión, Mendes tuvo en cuenta la "fragilidad" del estado de salud de Queiroz, quien recientemente fue tratado de un cáncer y ha sido sometido recientemente a dos cirugías, por lo que el juez consideró apropiado "la conversión de la prisión preventiva en domiciliaria".

A los argumentos presentados por la defensa se suma "el grave cuadro de salud del paciente que debe ser comprendido dentro de un contexto de crisis de salud que afecta fuertemente el sistema carcelario", agregó el magistrado en su decisión.

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El fallo se extiende a Aguiar, la esposa de Queiroz, pero quien nunca fue encarcelada porque se encontraba prófuga de la Justicia desde que su prisión fue decretada y solo se entregó cuando se le fue concedido a su marido la prisión domiciliaria.

Queiroz fue arrestado el pasado junio en el estado de Sao Paulo tras más de un año en paradero desconocido y cumplía el arresto domiciliario desde el pasado 9 de julio precisamente por la delicada situación de los presidios brasileños en medio de la pandemia del coronavirus, que ya deja más de 106.000 muertos en Brasil.

El exasesor, un expolicía próximo a la familia Bolsonaro desde los años 1980, es acusado de colaborar con el hijo del mandatario brasileño en diversas irregularidades y movimientos financieros atípicos cuando Flavio Bolsonaro se desempeñaba como diputado regional en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro.

La Fiscalía sospecha que los funcionarios contratados por el ahora senador para su despacho de diputado regional entregaban parte de su salario al legislador y lo hacían a través de Queiroz, considerado una pieza clave en la investigación.

El hijo mayor del presidente Bolsonaro tiene otros frentes abiertos en la Justicia, que ha identificado "fuertes indicios" de operaciones de blanqueo de capitales por parte del senador en varios negocios inmobiliarios que realizó en Río de Janeiro entre 2012 y 2016.

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