Se trata de un enfrentamiento entre cientos de agricultores y efectivos de la Guardia Nacional en una presa en el estado norteño de Chihuahua y un incidente posterior en el que murieron dos personas

AP

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador dijo el miércoles que le pedirá a la Fiscalía General que investigue un enfrentamiento entre cientos de agricultores y efectivos de la Guardia Nacional en una presa en el estado norteño de Chihuahua y un incidente posterior en el que murieron dos personas.

Fue el choque más reciente en un conflicto de meses en torno al intento del gobierno mexicano de saldar su deuda de agua con Estados Unidos a pesar de las objeciones de los agricultores locales.

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De momento se desconocen las circunstancias en las que ocurrieron los dos fallecimientos. La Guardia Nacional, que está conformada principalmente por soldados y policías militares, indicó que el martes por la noche arrestó a tres personas que portaban proyectiles de gases lacrimógenos y un cargador de arma de fuego.

La Guardia Nacional señaló que, cuando sus elementos intentaron trasladar a los detenidos a la localidad de Delicias, fueron interceptados por varios vehículos desde los que les comenzaron a disparar. Las tropas repelieron la agresión, y posteriormente encontraron a una persona muerta y a una herida dentro de un vehículo. La segunda víctima falleció más tarde en un hospital.

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Javier Corral, gobernador del estado de Chihuahua, adjudicó en un comunicado la responsabilidad a la Guardia, y dijo que había “agredido” a la pareja, un hombre y una mujer, que participaron en las protestas horas antes.

“En el trayecto de regreso fueron agredidos, según diversos testimonios y señalamientos, por elementos de la Guardia Nacional”, declaró Corral. “Condenamos enérgicamente los hechos, como también condenamos el uso de la violencia", agregó el gobernador, quien añadió que “este suceso no quedará impune” y exhortó a la Fiscalía General a que inicie una investigación.

Un video del choque del martes muestra a manifestantes con piedras y palos enfrentando a los efectivos de la Guardia que traían equipo antimotines entre nubes de gases lacrimógenos. Las tropas se retiraron y los manifestantes lograron cerrar las válvulas de la represa La Boquilla para impedir la salida de agua.

“Muy lamentable lo que sucedió ayer”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina. “De manera prudente la Guardia Nacional se salió para evitar una confrontación, un enfrentamiento”.

México se ha retrasado en el volumen de agua que debe enviar al norte bajo un tratado de 1944 y debe saldar esa deuda para el 24 de octubre.

A fines de julio, manifestantes en Chihuahua quemaron varios vehículos del gobierno, bloquearon vías férreas e incendiaron una oficina gubernamental y casetas de peaje para protestar por la liberación de agua de las represas locales para pagar a Estados Unidos.

López Obrador ha defendido el pago de la deuda, destacando que, según el tratado, México recibe cuatro veces más agua procedente del río Colorado de la que contribuye al área del río Grande (Bravo). En general, Estados Unidos paga sus contribuciones de agua de manera regular cada año. El presidente mexicano asegura que el país cuenta con suficiente agua en sus presas para abastecer a los agricultores locales y saldar la deuda, que se ha acumulado con el paso de los años.

Se trata de un asunto delicado para el mandatario, quien teme que el gobierno de Estados Unidos imponga aranceles a los productos mexicanos o cierre las fronteras en represalia.

López Obrador ha señalado que las protestas están siendo azuzadas por políticos de oposición con sus propios fines. El partido opositor de tendencia conservadora Acción Nacional se ha involucrado en alentar las manifestaciones.

Debido a la expansión de cultivos de riego, México ha utilizado el 71% del agua que fluye hacia el norte desde el río Conchos. Según el tratado, debería usar únicamente el 62% y permitir que el resto se incorpore al río Bravo en la frontera entre ambas naciones.

En años anteriores, México ha aplazado los pagos de la deuda con la esperanza de que las tormentas tropicales que periódicamente ingresan desde el Golfo de México generarían lluvias ocasionales. Pero, a pesar de que el huracán Hanna tocó tierra en Texas en julio, sus lluvias no se adentraron lo suficiente para llenar las presas del estado de Chihuahua.

La sección estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, que supervisa el cumplimiento del tratado, informó en un comunicado que “lo sucedido en la presa de La Boquilla es desafortunado para todos los involucrados”.

Según su propio recuento, México aún adeuda 392,6 millones de metros cúbicos (318.498 acres pie) de agua a Estados Unidos que deben pagarse antes del 24 de octubre. La cantidad equivale a casi la contribución normal de todo un año, pero ahora debe pagarse en poco menos de mes y medio.

La comisión señaló que “en este momento, sería prematuro decir lo que sucedería en caso de que México concluya el ciclo actual con un déficit”.

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