EEUU Internacionales -  20 de noviembre 2014 - 16:49hs

Buffalo sepultada bajo casi dos metros de nieve

Una intensa tormenta invernal sepultó bajo la nieve a la ciudad de Buffalo, dejando a cientos de personas atrapadas en sus casas o vehículos y angustiadas por pronósticos de que habrá más nevadas en las próximas horas.

La nevada ya ha arrojado metro y medio de nieve (5 pies) y podría dejar zonas con más de 2,4 metros (8 pies) de nieve para cuando termine.

Varios residentes de una zona de casas rodantes en el suburbio de West Seneca fueron evacuados el jueves cuando el techo de sus moradas empezaba a derrumbarse bajo el peso de la nieve.

Pero eso no es todo. Se pronostica que las temperaturas subirán rápidamente en los próximos días, con lo que la nieve se podría derretir y causar inundaciones.

"Es la fuerza masiva de la naturaleza", expresó el comisionado del condado Erie, Richard Tobe, en una rueda de prensa el jueves por la mañana, donde informó de un total de ocho muertes debido al clima inhóspito. "Estamos preparados, pero esta es una tormenta descomunal y tenaz".

Incluso para Buffalo, un lugar que normalmente se cubre de nieve, esta fue una nevada épica — el tipo de acontecimiento sobre el que se habla a los nietos.

La zona de Buffalo quedó sepultada el miércoles por 1,6 metros (cinco pies y medio) de nieve y se espera que la tormenta del jueves sume otros 60 centímetros (dos pies) de media a última hora del jueves.

Un sistema climatológico proveniente de los lagos circundantes generó una tormenta que arrojó gran cantidad de nieve sobre Buffalo y se desplazó hacia el sur, determinó el meteorólogo David Zaff, del Servicio Meteorológico Nacional.

"Este es un acontecimiento histórico. Esta tormenta va a romper todo tipo de récords, y eso es mucho decir en Buffalo", dijo el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, a periodistas tras realizar una visita por la región el miércoles y hablar con los transportistas que habían pasado más de 24 horas atrapados en la carretera.

La tormenta llegó tan rápido y con tanta fuerza sobre el lago Erie a principios del martes que atrapó a más de 100 vehículos en un tramo de más de 210 kilómetros (132 millas) de la autopista estatal de Nueva York que seguía cerrada el jueves.

Tom Wilson, de West Seneca, compartió un filete congelado de Salisbury para cenar con sus compañeros de trabajo e hizo todo lo posible para descansar mientras pagó 36 horas atrapado en un almacén.

"Dormí sobre una plataforma de carga. Después dormí sobre unas sillas de oficina y después volví a la plataforma", dijo. "Más tarde encontré unas esponjas para tumbarme. Encontré un paquete de esponjas sin abrir. Me pareció una almohada".

"Intentamos hacer palomitas con un listones de madera, un barril de soda, algo de carbón y un recogedor", añadió. "No funcionó".

Bethany Hojnacki entró en parto en el peor momento de la tormenta y terminó dando a luz en la estación de bomberos de Buffalo después de que ella y su marido no lograsen llegar al hospital. Tanto la madre como la hija fueron trasladadas más tarde al centro en una ambulancia.

Cuomo, quien pasó la noche en la zona, dijo el miércoles por la tarde que todos los viajeros que quedaron atrapados habían sido rescatados de sus vehículos, aunque algunos camioneros prefirieron permanecer en ellos.

Preguntado por los periodistas cómo las autoridades pudieron dejar que algunas personas pasasen más de 24 horas atrapadas en sus coches durante la nevada, Cuomo dijo que se debió a que un tráiler cruzado sobre la vía impidió a las máquinas retirar la nieve que caía con rapidez y a las malas decisiones de los propios conductores.

"Lo que pasó fue que, aunque la autopista estaba oficialmente cerrada, la gente seguía entrando. No bloqueamos ninguna entrada al momento. Esto fue un error", explicó el gobernador.

"Parte de esto es responsabilidad de los ciudadanos", añadió. "Si la carretera está cerrada, está cerrada".

___

El periodista de la Associated Press Michael Hill contribuyó a este despacho desde Albany.

En esta nota: