Myanmar Internacionales -  3 de marzo 2021 - 08:30hs

Fuerzas de Myanmar usan de nuevo la fuerza con manifestantes

La policía de Myanmar empleó de nuevo el miércoles gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes contrarios al golpe de Estado militar del mes pasado. Múltiples reportes desde varias ciudades y pueblos, difíciles de confirmar de forma independiente, señalaron que las autoridades utilizaron munición real y causaron al menos un muerto.

La junta militar intensificó el uso de la fuerza letal y los arrestos masivos durante el fin de semana para tratar de frenar las protestas por el alzamiento del 1 de febrero que derrocó al gobierno electo encabezado por Aung San Suu Kyi . La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas dijo que cree que al menos 18 personas perdieron la vida el domingo.

La escalada de la violencia ha derivado en un aumento de los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis política en Myanmar.

Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU celebre una reunión a puerta cerrada sobre la situación el viernes, según diplomáticos que hablaron bajo condición de anonimato antes del anuncio oficial. Gran Bretaña solicitó la reunión, agregaron. Es difícil que se concierte una acción coordinada de algún tipo ya que dos de los miembros permanentes del Consejo, Rusia y China, probablemente la vetarían. Algunas naciones han impuesto o están considerando imponer sus propias sanciones.

Los ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN), de la que Myanmar es miembro, celebró una videoconferencia el martes para consensuar medidas de ayuda. El grupo regional de 10 naciones no interfiere en los asuntos internos de los demás. Un comunicado firmado por el presidente del grupo, en lugar de una declaración conjunta, pidió el final de la violencia y un diálogo para alcanzar un acuerdo de forma pacífica.

Ignorando el llamado de la ASEAN, las fuerzas de seguridad de Myanmar siguieron atacando el miércoles a los manifestantes pacíficos.

Es dificil confirmar de forma independiente los detalles de la represión y las víctimas, especialmente fuera de las grandes ciudades. Pero los relatos de la mayoría de los incidentes han sido consistentes en redes sociales y medios locales, y suelen estar acompañados de videos o fotos. También es probable que muchos altercados en zonas remotas no se reporten o pasen desapercibidos.

En Monywa, que ha registrado movilizaciones multitudinarias, tres personas fueron baleadas el miércoles, una de ellas en la cabeza, según informó la Voz Democrática de Burma, una televisora y cibersitio de noticias independiente. Esta ciudad del centro del país también registró víctimas mortales el domingo.

En Myingyan, en la misma región central, múltiples publicaciones en redes sociales anunciaron la muerte a tiros de un chico de 14 años. Las imágenes mostraron lo que se dijo que era su cuerpo, con la cabeza y el pecho empapados en sangre, siendo trasladado desde el lugar donde cayó por otros manifestantes.

En Magwe, también en el centro del país, un estudiante habría sufrido heridas graves por un disparo.

En la localidad de Hpakant, en el estado norteño de Kachin, se reportó que cuatro personas fueron alcanzadas por disparos con munición real. Históricamente, la minoría étnica kachin ha mantenido una tensa relación con el gobierno central birmano y tiene una guerrilla propia.

De acuerdo con informaciones, una persona fue baleada en Pyinoolwin, una localidad en el centro de Myanmar más conocida por su nombre colonial británico, Maymyo. Es un popular destino turístico por su clima fresco y en su día fue una estación de montaña establecida por los administradores británicos durante la temporada cálida. El tiroteo habría comenzado cuando las fuerzas de seguridad cortaron una carretera a los manifestantes.

Las habituales protestas diarias en Yangón y Mandalay, las dos ciudades más grandes del país, volvieron a ser atacadas por la policía.

En Mandalay, agentes antimotines respaldados por soldados dispersaron una movilización contra el alzamiento persiguiendo a unos 1.000 profesores y estudiantes desde una calle con gases lacrimógenos y lo que parecieron ser disparos de advertencia.

Un video de The Associated Press mostró a una patrulla policial disparando tirachinas en dirección a los manifestantes tras su dispersión. Uno de los hombres también apuntó su arma en la misma dirección.

El golpe del 1 de febrero revirtió años de lentos avances hacia la democracia luego de cinco décadas de gobierno militar y se produjo en el mismo día en que el recién elegido Parlamento debía iniciar su sesión. El partido de Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia, tendría que haber asumido el poder para un segundo mandato de cinco años, pero en su lugar ella, el presidente Win Myint y otros altos cargos fueron arrestados.

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