EEUU Música -  17 de marzo 2020 - 08:45hs

Dixie Chicks se presentan como las primeras víctimas de la "cultura de la cancelación"

La vocalista de la banda considera que lo más irónico del boicot al que se enfrentaron en 2003 es que sus declaraciones contra la guerra de Irak palidecen en comparación con lo que dicen a día de hoy otros artistas

Este próximo mes de abril las Dixie Chicks, una de las pocas bandas femeninas de country en consagrarse en el circuito comercial, sacará al mercado un nuevo disco titulado 'Gaslighter' y producido por Jack Antonoff, que supondrá su regreso por todo lo alto tras 14 años sin publicar nuevo material.

Este trabajo, que llega tras su colaboración en el sencillo 'Soon You'll Get Better' del álbum de Taylor Swift 'Lover', supone la resurrección de un grupo que en la industria discográfica se considera un ejemplo admonitorio sobre los peligros de posicionarse políticamente y uno de los primeros casos de lo que se conoce actualmente como 'cultura de la cancelación'.

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En 2003, la vocalista de la formación, Natalie Maines, realizó unas declaraciones críticas con el entonces presidente de los Estados Unidos George Bush por la guerra de Irak durante un concierto en Londres. La reacción desproporcionada que suscitó su comentario, que no incluyó faltas de respeto ni palabras malsonantes, las colocó en la lista negra de muchos patrocinadores durante años y dio pie a una llamada al boicot sin precedentes.

"Creo que nos contamos entre las primeras personas que sintieron todo el peso de la cultura de la cancelación", ha recordado ahora la cantante a su paso por el programa de Ellen DeGeneres. "Lo que dijimos en aquel momento, o más bien lo que dije yo, no habría causado ningún revuelo a día de hoy porque era incluso moderado en comparación con lo que la gente dice en la actualidad".

En su momento, ellas lidiaron con esa crisis sin el agravante añadido de las redes sociales, que se han convertido en una especie de policía que decide lo que se considera políticamente correcto o no.

"Por una parte, todo el mundo tiene a su alcance una plataforma en la que pueden decir lo que les venga en gana, pero al mismo tiempo, esa misma herramienta puede volverse en tu contra y arruinarte la vida", ha opinado ella.

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