Scooter Braun

SHOWBIZ

El representante y productor Scooter Braun es a día de hoy en una de las figuras más poderosas del mundo del entretenimiento, que maneja la carrera de artistas como Justin Bieber, Ariana Grande o Tori Kelly.

La última gran incorporación a su exclusiva cartera de clientes ha sido Demi Lovato, que decidió firmar con su compañía SB Projects para iniciar un nuevo capítulo profesional tras la sobredosis que sufrió en 2018 y que casi le cuesta la vida.

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La estrella del pop estaba muy interesada en entrar a formar parte de esa "familia", como define ella al equipo de Scooter, para contar por fin con un mánager que la apoyara y antepusiera su salud a cualquier otra cosa, algo que no había encontrado en las personas que habían dirigido hasta entonces su carrera.

Sin embargo, él se resistió en un primer momento a la idea de ponerse al frente de la trayectoria de la antigua estrella Disney porque su agenda ya estaba a rebosar.

"Le dije que iría a la reunión, pero que no aceptaría porque teníamos demasiadas cosas entre manos. Cuando la conocí, me dije: 'Tengo que hacerlo. Es alguien muy especial, quiero hacerlo'. Pese a ello, le expliqué que debía hablar antes con las otras dos solistas que represento porque quería asegurarme de que les pareciera bien", ha desvelado Scooter en el podcast 'Pretty Big Deal' de Ashley Graham.

Esas dos artistas eran Tori y Ariana: la primera le dio el visto bueno sin ningún problema y, cualquier duda que tuviera la segunda al respecto, pasó a un segundo plano cuando se reunió en persona con Demi.

"Ariana me llamó después por teléfono y me dijo: 'Tienes que hacerlo, quiero que esté con nosotros. Si forma parte de nuestra familia, podremos protegerla. Es mi amiga y quiero que firme con nosotros. Quiero que la ayudes'", ha afirmado Scooter, que aún se emociona al recordar la generosidad de la que hizo gala la cantante de 'Thank U, Next'.

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