PANAMÁ Nacionales -  3 de agosto 2015 - 09:00hs

Renovarse o morir

El refranero castellano es realmente asombroso. Para cada situación existe una sentencia breve, contundente, surgida de siglos de sabiduría popular, y que en esta parte del mundo solemos citar como si fuera de autoría local. No en vano somos herederos de ese mágico mestizaje que permite reconocernos desde las dos orillas del Atlántico.

Y eso de “renovarse o morir” me tocó profundamente hace dos años, cuando en medio de una situación que se podría describir como una especie de muerte, fui invitada a ser parte de la familia Medcom . A partir de ese momento, empezó un proceso de renovación profesional que no deja de sorprenderme y alegrarme.

Mi cambio laboral se produjo, además, en momentos muy críticos para el país: un gobierno autoritario y corrupto a niveles inimaginables, y dispuesto a hacer lo que fuera para permanecer en el poder.

En ese contexto, mi llegada a Medcom al frente de la Unidad Investigativa , fue un reto en más de un tema. Por un lado, el cambio de plataforma periodística tras 15 años de periodismo escrito, fue como un garrotazo en la cabeza.

Soy uno de esos raros especímenes que aún quedan por allí, que puede calificarse de tecnofóbico, lo que en este oficio y en estos tiempos es un grave problema. Afortunadamente, siempre voy encontrando almas caritativas que impiden que caiga al vacío. Y en Medcom , esas almas abundan.

El otro reto fue la urgencia de que el mensaje en defensa de la democracia y la indignación por la corrupción y el abuso de poder, tocara a esa enorme cantidad de panameños que ven las pantallas o escuchan las emisoras de radio del grupo Medcom . Mucha gente.

Y tras los primeros pasos inseguros, las historias fueron surgiendo. Desde el detallado relato de los abusos de poder en Campaña sucia: entre el acoso y la intimidación ; los planes y acciones para obtener más impuestos en Avalúos catastrales otro golpe al bolsillo de los panameños y El negocio de los impuestos ; los retorcidos planes del expresidente Ricardo Martinelli en Los múltiples caminos de la reelección presidencial o Martinelli y su gobierno paralelo ; la ilimitada codicia en Ley, obras y negocios de Martinelli o El negocio de la salud ; las conspiraciones vinculadas al proyecto de ampliación del Canal ; Las huellas del negocio italiano , uno de los tantos capítulos del caso Finmeccanica, que el exmandatario llamó “la novela italiana”, y muchas, muchas otras.

Todas esas historias –imágenes y palabras- quedan allí como testimonio de lo que vivimos, del momento crítico que atravesamos y que, afortunadamente, superamos con dignidad el 4 de mayo de 2014.

De eso me siento orgullosa. El periodismo bien hecho le ganó la batalla al clientelismo, al miedo, y a esa propaganda sin fin que, con recursos públicos, pretendió engañar a los ciudadanos para mantener la rapiña.

Y ahora, en otro sorpresivo giro en el camino de este maravilloso oficio – el mejor , Gabriel García Márquez dixit-, vuelvo a la palabra llana y simple para contar historias de tanto en tanto en un nuevo blog de Telemetro que he llamado Fuera de cámara , y que hoy inicia su camino.

Vuelvo pues con alegría a la palabra simple y llana. A esa palabra descrita por Neruda como “esos vocablos amados que brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío…”. Lo dicho: renovación total.

FUENTE: Lina Vega

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