Corporación La Prensa

Linda Batista

El equipo jurídico del expresidente de Panamá, Ernesto Pérez Balladares, aseguró este lunes que el secuestro de activos al medio La Prensa, "no coarta de ninguna manera el ejercicio de la libre actividad periodística", sino que "es una media de presión legal para no dilatar más el proceso que llevaba ya ocho años".

Esto, dado que según el equipo legal de Pérez Balladares, no se secuestró la administración o rotativa, ni se demandó al periodista que firmó la nota, sino al medio. “La afirmación que ha impulsado la parte demandada de que la acción de secuestro afecta la democracia es falaz, nuestra acción se fundamente en el reclamo de derechos humanos”

Publicidad

De acuerdo con el abogado José María Castillo, esta medida cautelar que le fue impuesta a la Corporación La Prensa, "garantiza las acciones legales del proceso civil iniciado hace 8 años por daños y perjuicios tras la difusión de información falsa para causar daño moral, desprestigio nacional e internacional", en una investigación de presunto blanqueo de capitales publicada el 21 y 22 de marzo de 2011 en las versiones impresa y digital del medio.

"Las notas hacían alusión directa y sin fundamento que desprestigiaron al exmandatario, los títulos decían: "P. Balladares ligado a otra cuenta multimillonaria", otro decía "P. Balladares ligado a cuenta en Bahamas", La Prensa no se retractó por lo que se interpuso la demanda, que entre sus alegatos, sostiene no solo el daño moral, sino la posible presión mediática hacia el juez", precisó el abogado José María Castillo.

Tras la demanda de Pérez Balladares, la juez Decimoquinta Civil Lina Castro, decretó el secuestro de hasta B/.1.13 millones de sus acciones y cuentas bancarias, el pasado 22 de junio, fianza que fue consignada esta mañana, pero que no asegura que el levantamiento de la misma, en vista de que en términos legales eso podría tomar su tiempo.

“El procedimiento legal es que lo que se hubiese capturado pasa a demandante, esto va a ir a casación vamos a estar en este proceso discutiendo si la prensa tuvo razón en hacer esta comunicación en los próximos 5 o 10 años de nuestras vidas lo cual me parece desperdicio de energía”, mencionó Castillo.

Esta demanda civil no tiene un fallo, es decir que se encuentra en primera instancia y en lo que se refiere a la admisión de pruebas, por lo que aún no se puede elevar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Publicidad