Panamá Nacionales -  25 de marzo 2020 - 17:47hs

Recomendaciones financieras para sobrevivir a la crisis por COVID-19

José Iván Ramos
Por José Iván Ramos

Aunque las compras de pánico parecen disminuir momentáneamente, la incertidumbre de miles de panameños deviene ahora de la situación laboral. Expertos recomiendan prudencia ante la complejidad del nuevo escenario, e insisten en la importancia de la educación financiera para encarar la crisis económica por el nuevo coronavirus COVID-19.

Es momento de quedarse en casa, pero también de resguardar lo poco que haya en el bolsillo. “Para muchos trabajadores que han quedado temporalmente parados, al igual que los independientes que se han quedado sin clientes, el imperativo es comer y vivir y luego ver cómo se pagan las deudas”, opina la consultora financiera Martha Luna.

No obstante, la experta no ve como una medida saludable aplazar por largos períodos las obligaciones financieras con entidades públicas, bancos o el comercio, porque sólo se están difiriendo. En el futuro las cuentas llegarán y tarde o temprano como persona responsable deberá afrontarlas. Ve con buenos ojos la gestión de arreglos de pago sobre préstamos personales, de autos, hipotecarios, tarjetas con los bancos o de deudas con el comercio.

Se deben reestructurar las prioridades financieras o un presupuesto de emergencia, enlistando las necesidades económicas básicas. De tener necesidad de acudir al crédito debe ser para gastos excepcionales y prioritarios, sin colmar la capacidad de pago y evitar comprar productos que no necesite, porque no es el momento para lujos y el derroche.

El Gobierno Nacional instó a los bancos a ser más flexibles en el manejo de las cuentas de sus clientes. En esta coyuntura otra buena opción es acordar con los bancos el pago sólo de los intereses de los préstamos y suspender los abonos a capital. Esto le daría un respiro a muchas personas que este mes tendrán una merma en sus salarios, añadió la financista.

El país está viviendo momentos excepcionales, no sólo con el virus del miedo, sino también con la especial situación del trabajo.

Las medidas tomadas para contener la propagación del virulento COVID-19 en dos semanas han impactado a más de 50 mil empleos, esto es el 16% de la fuerza laboral del sector privado, según estimaciones de Samuel Rivera, exsecretario general del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral.

Antes de la cuarentena total ordenada este martes, el cierre por 30 días de comercios de hace dos semanas ha provocado la suspensión de labores en más de 3 mil locales especialmente en los mall y zonas comerciales de la ciudad.    

Tras el cierre de comercios, el Gobierno Nacional emitió un decreto que reglamenta el artículo 199 del Código de Trabajo, relativo a los contratos laborales. Se suspenden los contratos de trabajo, desde la fecha en que se ordenó el cierre, sin que ello implique la terminación de la relación laboral y garantiza que una vez el Estado de Emergencia se levante, todos los afectados puedan regresar a sus trabajos en las mismas condiciones en que se encontraban antes de la suspensión.

Para el abogado Rivera, el decreto del Ministerio de Trabajo es bueno y lo calificó como una especie de “paracaídas”, tanto para las empresas, como para los trabajadores. Pero, el momento exige la solidaridad de ambos sectores, para que los efectos de la crisis sean menores, en un escenario en que estamos llamados a esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor, concluyó.    

Finalmente la analista Martha Luna está convencida que también se puede tomar la crisis para crear oportunidades y recomienda valorar el tiempo como activo económico y aprovechar el espacio de cuarentena para desarrollar proyectos propios, desde su campo de ejercicio profesional: consultas virtuales, asesorías, investigaciones, manejo de planillas, todo ello desde la modalidad de teletrabajo a la que ha echado manos el sector empresarial como medida de seguridad sanitaria, para evitar el congio del virus COVID-19.

Ambos especialistas aseguran que lo primordial es no permitir que el temor tome el control en momentos decisivo, como los que estamos viviendo los panameños, bastante similares desde el punto de vista laboral y económico a lo ocurrido en la crisis política a finales de los 80. Confían en que tarde o temprano este episodio pasará.