Taiwán y Paraguay basarán su relación diplomática en una amistad "firme, solidaria y de beneficio mutuo" y sustentada en la nueva era de la diplomacia de la isla, dijo hoy en el Congreso paraguayo la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, en su primer día de visita en el país sudamericano.
"Estamos en una nueva era de la diplomacia taiwanesa, lo esencial es dar pasos firmes y metódicos, con tesón y honestidad, la amistad no se queda en los lazos políticos, está presente en la vida y sentimiento de nuestros pueblos", dijo Tsai ante los legisladores.
La presidenta de Taiwán, que fue elegida a principios de año y tomó posesión de su cargo el mes pasado, indicó que taiwaneses y paraguayos persiguen los mismos valores de democracia y libertad, "los cuales no aparecen de la nada, se logran por la lucha y el coraje constate".
En ese sentido, añadió que las similitudes entre Taiwán y Paraguay están en la historia, ya que ambos han luchado contra el colonialismo y el autoritarismo; y en el entendimiento mutuo, a pesar de los diferentes idiomas, porque ambos territorios "luchan por los mismos ideales en los dos polos de este planeta".
Tsai también destacó que la "nueva era de la diplomacia taiwanesa" con Paraguay "será el principio para llevar a Taiwán a las distintas instancias internacionales".
Antes de esa intervención, el presidente de Paraguay, Horacio Cartes, pidió la participación de Taiwán en organismos internacionales durante el acto de bienvenida a la presidenta taiwanesa a Paraguay, donde estará de visita oficial hasta el jueves.
Tsai aprovechó su discurso en el Congreso, en Asunción, para anunciar el aumento de los intercambios futuros en materia de educación a través del incremento del número de profesionales y maestros de mandarín a Paraguay y la idea de que más estudiantes del país sudamericano viajen a Taiwán.
"Vamos a aumentar el número de Becas. Quiero que más y más paraguayos vengan a estudiar (a Taiwán), a crecer y a explorar el mundo junto a jóvenes taiwaneses para convertirse en promotores de nuestros vínculos de amistad", señaló la Tsai.
En materia de vivienda, añadió que Taiwán y Paraguay luchan por ese derecho, con programas de vivienda popular del lado sudamericano, y con viviendas de bajo coste y públicas del lado asiático, "para que todo el mundo pueda tener un hogar digno".
En cuanto a la inversión tecnológica, Tsai habló de los esfuerzos de Taiwán por reducir "la brecha digital" en Paraguay gracias a los "grandes recursos" invertidos en la construcción de centros de oportunidades digitales desde 2003, donde grandes empresas taiwanesas como Asus y Acer han contribuido con soporte.
Tsai también mencionó el tema alimenticio y anunció un aumento de las cuotas de ingresos de la carne paraguaya en Taiwán "para que los taiwaneses tengan más opciones a la hora de comprar carne" y la materia prima sudamericana tenga "mayor competitividad y mejor precio para competir con otras carnes de otras potencias".
También animó a los empresarios taiwaneses presentes en el evento, que viajaron junto a la comitiva presidencial a Paraguay, a aprovechar la amistad con el país sudamericano, para que haya más intercambio e inversiones y que Paraguay "se convierta en una base para ingresar al mercado americano" para Taiwán.
Paraguay es el único país de Suramérica que mantiene lazos diplomáticos con el Gobierno de Taipei, y el primer país al que Tsai realiza una visita de Estado, después de su investidura el pasado 20 de mayo, en la que estuvo presente Cartes.
Antes de llegar a Paraguay, Tsai participó en la ceremonia inaugural de la ampliación del Canal de Panamá, país aliado de Taiwán cuyo presidente, Juan Carlos Varela, reafirmó este lunes su compromiso con la "paz duradera" en las relaciones entre China y Taiwán.
Latinoamérica y el Caribe constituyen el principal bastión diplomático de Taiwán en su disputa de soberanía con China, ya que 12 de los 22 aliados diplomáticos de la isla pertenecen a esa región del mundo, incluyendo Paraguay.
El pasado sábado, el Gobierno chino anunció la suspensión de sus comunicaciones con Taiwán, porque entiende que el nuevo Gobierno de la isla no reconoce el llamado "Consenso de 1992", que ha guiado las relaciones entre los dos territorios en los últimos años.
FUENTE: EFE