AGADIR (AFP). Franck Ribery, aspirante a mejor futbolista de 2013, piensa que el Mundial de Clubes, que para el Bayern Múnich empieza el martes en semifinales contra el Guangzhou Evergrande chino, no será decisivo en el Balón de Oro, pero desea ganarlo para redondear un año perfecto.
El francés es uno de los tres finalistas del Balón de Oro, junto al argentino Leo Messi y el portugués Cristiano Ronaldo, después de un año en que el Bayern logró cuatro trofeos importantes: la Bundesliga y la Copa en Alemania y la Liga de Campeones y la Supercopa en Europa.
Como ganador de la Champions europea, el Bayern Múnich se clasificó de forma automática a semifinales del Mundial de Clubes, donde se medirá el martes en Agadir al Guangzhou Evergrande chino, campeón de Asia.
En caso de victoria se mediría el sábado en la final de Marrakech con el vencedor del duelo entre el Atlético Mineiro brasileño y el Raja Casablanca. Una derrota en semifinales le obligaría a jugar por el tercer puesto.
"Este torneo es un plus, en la continuidad de un buen año. Nos quedan dos partidos y hay que ganarlos. En esos dos partidos no se va a jugar el Balón de Oro, pero hay que terminar bien el año", señaló Ribery este domingo en Agadir.
"Estamos aquí para hacerlo bien, para ser serios e intentar llevarnos el título, estoy contento con este año y quiero terminarlo de forma brillante", insistió.
A pesar de que el Mundial de Clubes no tiene en Europa el prestigio con que cuenta en Sudamérica, el francés prometió compromiso por parte de su equipo.
"No vamos a tomar los partidos del Mundial de Clubes a la ligera y vamos a hacer todo lo posible por ganar el título por el club", explicó el francés.
En caso de que el Bayern y el Atlético Mineiro lograran imponerse en sus respectivas semifinales, se daría un duelo Ribery-Ronaldinho.
"Todo el mundo conoce a Ronaldinho, después de lo que hizo en el París Saint Germain y el Barcelona. Sigue siendo un gran jugador, y desde que regresó a Brasil hace también grandes cosas", dijo.
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