Teniendo en cuenta que acaba de convertirse en abuela por partida doble y que, solo unas semanas antes, asistía emocionada a la boda de su hija pequeña, parece lógico que lo último que se le pueda pasar por la cabeza a Isabel Preysler en estos momentos sea enfrascarse en los exigentes preparativos de un hipotético enlace para ella misma.
Esa es al menos la impresión que ha dejado la estrella por excelencia de la crónica social española en su última entrevista para la cabecera Diez Minutos, en la que también ha explicado por qué un posible paso por el altar nunca ha sido una necesidad para Mario Vargas Llosa y para ella en el marco de su sólida relación sentimental, que está a punto de llegar a su tercer aniversario.
"Todavía no me ha regalado nada... Supongo que la próxima pregunta es que si nos vamos a casar. Nosotros estamos ya como casados. No me ha pedido todavía matrimonio, pero también se lo puedo pedir yo", ha bromeado la madre de Enrique Iglesias en su conversación con la revista, ni confirmando ni desmintiendo nada, pero dejando bien claro dónde se encuentran a día de hoy sus prioridades.
"Estoy muy feliz. Se ha casado mi hija, he tenido unos nietos maravillosos... Me siento muy afortunada", ha indicado orgullosa.A pesar de mostrarse algo más parca en palabras que de costumbre, Isabel no ha dudado en referirse a Nicolás y Lucy, los mellizos que han llevado al famoso artista y a su pareja, la extenista Anna Kournikova, a materializar su esperado debut en la paternidad, como dos niños "perfectos" y a su hijo Enrique como el "buen padre" que espera se convierta en el futuro próximo.
"Sí, son preciosos y a todo el mundo les digo que son perfectos, pero claro yo soy su abuela. Y sobre Enrique estoy segura de que será un buen padre" , ha declarado con una contagiosa alegría.
FUENTE: ShowBiz



