A 20 años del incendio del bus 8B-06 en La Cresta, Lidia Atencio, enfermera y sobreviviente de la tragedia, comparte su testimonio sobre una experiencia que cambió su vida por completo. Aunque aún conserva marcas físicas y emocionales, agradece a Dios la oportunidad de seguir viviendo, pese a los retos que ha enfrentado desde aquel 23 de octubre de 2006.
Una segunda oportunidad de vida
Atencio recuerda que, en medio de la desesperación, le pidió a Dios que no la dejara morir, pues sentía que debía seguir adelante por sus hijos. Aún hoy se pregunta cómo logró salir de aquel autobús envuelto en llamas.
La sobreviviente sufrió quemaduras y ha tenido que someterse a múltiples cirugías. También recuerda la angustia de sentir que le faltaba el aire y las consecuencias de inhalar el gas presente en el vehículo. En medio de su recuperación, incluso desde la cama, pensaba en volver a trabajar.
Aquel día había salido para cubrir el turno de una compañera. Lo que parecía una jornada laboral más terminó convirtiéndose en una experiencia que transformó su vida en los ámbitos físico, emocional y familiar.
Veinte años después, expresa agradecimiento por seguir con vida, aunque reconoce que el camino ha estado lleno de dificultades y desafíos.
Transporte público: una deuda pendiente
Al reflexionar sobre los cambios en el transporte público panameño, Atencio reconoce que después de la tragedia se produjeron transformaciones, entre ellas la incorporación de los metrobuses y el desarrollo de nuevas alternativas de movilidad. Sin embargo, considera que todavía existen deficiencias en el sistema y falta de empatía hacia los usuarios.
A su juicio, la fiscalización no debe intensificarse únicamente después de una tragedia. También considera necesario mantener la vigilancia sobre las infracciones y exigir mejores condiciones para quienes dependen diariamente del transporte público.
En esta fecha de memoria y reflexión, Atencio considera que las víctimas y sobrevivientes no deben quedar en el olvido. Desde su experiencia, plantea la necesidad de mantener los cambios y reforzar las medidas de seguridad para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.