Proyecto India Internacionales -  12 de julio de 2012 - 20:15

La llave para la comunicación

Lo primero que aprendes antes de viajar a un nuevo país es a saludar en la lengua local y poco más. Así pues, antes de llegar a la India hice los deberes y aprendí algunas palabrejas para interactuar con los locales: Namaste (hola), Alvida (adiós), Danyavaad (gracias), Kripaya (por favor), ha (sí) y nahin (no). Pensé: estás hecha. Con eso y una sonrisa, nada puede ir mal. Pero me equivoqué.

En la India hay algo que los libros y sitios web de frases para viajes no te enseñan: el lenguaje corporal. La mayoría de nosotros cometemos el error de asumir que hay ciertos signos que son universales, como por ejemplo negar o asentir con la cabeza. Les aseguro que lo primero que aprendes al aterrizar en el subcontinente asiático es que nuestra forma de afirmar y negar con la cabeza no existe. Ni tan solo el yes como respuesta existe. Para la mayoría de indios, el sí no implica una respuesta sino una especie de "sí, te sigo" o "sí, te oigo". Una especie de "ajá", una forma educada de hacer entender que sigues atento. En hindi se usa la palabra Accha constantemente, no es nada más que nuestro famoso "ajá" pero que ellos traducen al inglés como un yes. De aquí la problemática de usar el sí. Lo usan como muletilla y no como respuesta a una pregunta. Lo sé, suena un poco estrambótico. Así que ahora mismo se deben preguntar, ¿cómo sé, entonces, cuando me están diciendo que sí? Pues a través del lenguaje corporal.

Muchos indios no contestan, no hablan, simplemente mueven la cabeza –o ni eso, en caso que la respuesta sea negativa-. Lo hacen de una forma peculiar y que no pasa desapercibida a ningún extranjero.

Ricky: Quiero una simcard para mi móvil. Chica: Silencio y movimiento de cabeza.

A veces, la falta de respuesta verbal puede incluso ponerte de los nervios. O lo que es peor, que los locales se indignen porque no les entendemos.

Lídia: Este bus para en Electronic City (Bangalore). Conductor: Silencio y movimiento de cabeza. Lídia: Entonces, ¿parará en Electronic City?Conductor: Silencio y movimiento de cabeza más agresivo, medio ofendido.

Los indios no entienden que para nosotros, ladear la cabeza en forma de ocho suavemente es como si Chewbacca se planta enfrente de nosotros y emite uno de sus peculiares sonidos. Nos quedamos igual. Creo, incluso, que algún despistado, si no se fija bien en el suave balanceo, puede llegar a entenderlo como una negación.

Por suerte, no es física quántica, así que todos somos capaces de aprender esta forma de comunicarse. Incluso podemos ir más allá. El otro día introduje el cabeceo en mi lenguaje corporal. ¡Y funcionó! Así que les animo a que lo hagan, a modo de diversión, a ver si les entienden. Pero tengan cuidado es contagioso, así que hagan un uso responsable. Sigan los pasos. Lo primero es poner los hombros rectos y cara de póker. Luego, imagínense que tienen que dibujar un pequeño ocho con la cabeza. El truco se encuentra en hacer que la barbilla lidere el movimiento, así la cabeza se mueve de forma natural. Normalmente el gesto se repite unas 3 veces, pero nada está escrito en piedra.

Dominar y entender esta parte de la comunicación no verbal es muy importante e incluso me arriesgo a decir que fundamental para moverse por la India. Sin embargo, sigo pensando que cualquier acto comunicativo siempre tiene que ir acompañado de una buena sonrisa. De momento, creo que eso sí que es lenguaje universal.

Por: Lídia Pedro.

FUENTE: Lídia Pedro