Un subprefecto de un municipio del altiplano peruano fue castigado a latigazos por haber participado en un acto electoral de la candidata presidencial Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que por cuarta vez busca ser presidenta del país.
El hecho ocurrió en Macarí, una población de la sureña región de Puno, fronteriza con Bolivia, en la que Fujimori estuvo en una visita rápida y con unas pocas personas, debido a la alta impopularidad que la líder del partido derechista Fuerza Popular tiene en esta zona del país.
En las fotografías que se tomó Fujimori en esa visita aparece el subprefecto de Macarí, Freddy Condori, lo que motivó que las rondas campesinas, personas civiles que ejercen tareas de vigilancia para mantener el orden en comunidades rurales, lo llevasen hasta la plaza pública para someterlo a un ajusticiamiento, según reportaron varios medios locales.
Los ronderos justificaron el castigo contra Condori en que el subprefecto vulneró la neutralidad política que le exige como autoridad. El prefecto de la región de Puno, Adolfo Pizarra, reconoció a medios locales que el subprefecto de Macarí no debió haber intervenido a esa actividad, por lo que su caso será evaluado para ser eventualmente sancionado de manera administrativa, pero acusó a las rondas campesinas de haberse sobrepasado en su actuación.
"Nosotros respetamos bastante a otras instituciones y organizaciones sociales sobre su trabajo. Sin embargo, tengo entendido que las rondas trabajan bajo una ley que les da la autonomía de apoyar a las autoridades en impartir la justicia", señaló Pizarro.
FUENTE: EFE




