La Justicia estadounidense condenó hoy a un exdirectivo de la compañía japonesa Hitachi a cumplir 15 meses de prisión en EE.UU. y a pagar una multa de 20.000 dólares por su papel en una conspiración global para eliminar la competencia en la venta de piezas de vehículos en el país norteamericano.
La condena llega después de que Takashi Toyokuni, responsable de los alternadores y motores de arranque de la multinacional nipona, se declarara culpable de los cargos de manipulación de licitaciones y fijación de precios, informó hoy el Departamento de Justicia estadounidense en un comunicado.
El 18 de septiembre de 2014, un gran jurado federal en Detroit (Michigan) emitió una acusación formal contra Toyokuni, acusándolo de conspirar para manipular licitaciones, así como de fijar, estabilizar y mantener los precios de diversas piezas de automoción.
Toyokuni manejaba un gran abanico de productos, entre los que destacan motores de arranque, alternadores, medidores de flujo de aire, dispositivos de control de sincronización de válvulas, sistemas de inyección de combustible, válvulas de mariposa electrónicas y bobinas de encendido.
Los fabricantes de automóviles que contrataban los servicios de la multinacional japonesa dependiendo del producto, eran Ford, General Motors, Nissan, Toyota y Honda, así como algunas de sus filiales.
De acuerdo con el escrito de la acusación, Toyokuni y algunos de sus cooperadores, responsables de la conspiración, coordinaban las comunicaciones para coordinar las ofertas presentadas a los fabricantes de automóviles.
Este documento, que cita el Departamento de Justicia en su comunicado, asegura que Toyokuni participó en estos hechos entre enero del 2000 hasta, al menos, febrero del mismo año.
Además del condenado, otros 52 individuos han sido acusados de manipular los precios y las licitaciones en la industria de las piezas de automóviles en la investigación que lleva a cabo el Departamento de Justicia.
En 2013, nueve empresas niponas, entre ellas Hitachi, y dos ejecutivos acordaron pagar un total de 740 millones de dólares en multas por fijar los precios de componentes de automoción, lo que perjudicó a grandes fabricantes de automóviles en Estados Unidos.
Entonces, la compañía japonesa que más se comprometió a pagar (195 millones de dólares) fue precisamente Hitachi, con sede en Tokio.
FUENTE: EFE