Rodeada de hermosas rosas rojas, lilas y blancas, a bordo de una carretera que era llevada por un elegante caballo; fue paseada por las calles de Las Tablas, “La Moñona”, la Virgen de Santa Librada.
Mujeres empolleradas, hombres ataviados con el traje típico nacional y otros vestidos de color rojo, recorrieron junto a “la Chola” como también, las calles del pueblo donde apareció una primera estatua de la Santa.
El tamborito le dio la nota musical a este paseo en el cual participaron tanto niños como adultos.
Posterior a esto, se cantó la tradicional serenata, la novena y luego la procesión.
FUENTE: Viola Guevara