Unos 700 niños, hijos de los campesinos del movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil, ocuparon el miércoles la planta baja del ministerio de Educación, en donde exigieron más escuelas para el campo.
Su actividad coincide con un Congreso que reúne a 16.000 agricultores en Brasilia en conmemoración de los 30 años de la combativa organización.
Los "sem terrinhas" ("Sin tierritas", como ellos mismos se denominan) de todas las edades y acompañados de profesores rurales reclamaron más escuelas en el campo, constató la AFP en el lugar.
"Escuela en el campo" y "Luchar no es un delito" eran algunos carteles que los niños llevaron al ministerio, así como fotos de escuelas y transportes deficientes.
El ministro de Educación, José Henrique Paim Fernandes, fue a la protesta y escuchó los reclamos.
Los Sin Tierra piden la construcción de 400 colegios en asentamientos de la reforma agraria, y denuncian que en los últimos 12 años fueron cerradas 37.000 escuelas en el campo, explicó Márcia Mara Ramos, una coordinadora de educación del MST.
Tras hablar con el ministro, los 700 "sin tierritas" (número aportados por la organización) dejaron el ministerio, horas antes de la marcha que debía llevar a los 16.000 campesinos del MST a protestar en la principal avenida de Brasilia, en reclamo de avances para la reforma agraria.
El MST acusa al gobierno de Dilma Rousseff de haber paralizado los avances de la reforma agraria y dejado de expropiar tierras para los desposeídos del campo, en este país sudamericano de grandes haciendas y latifundios.




